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800 kilos de cocaína de Salta en Santa Fe

Duro golpe a una narcobanda que operaba desde el norte provincial. Hay cinco detenidos.

El secuestro más importante de cocaína en suelo santafesino, en lo que va del año, tuvo su origen en Salta. Los 800 kilos de cocaína que ayer incautó Gendarmería Nacional, cerca de la localidad de Venado Tuerto, habían partido desde de Orán. Eran transportados por una narcobanda que el Juzgado Federal de esa ciudad norteña investiga desde hace varios meses.

“Es una organización delictiva importante que junto a la unidad de investigaciones especiales de Gendarmería se venía investigando con escuchas telefónicas y tareas de campo”, explicó ayer el juez federal de Orán, Gustavo Montoya.

La narcobanda tenía miembros en distintas localidades del norte salteño, por lo que ayer en la tarde se realizaron al menos diez allanamientos en inmuebles de Profesor Salvador Mazza, Aguaray, Tartagal, Embarcación y Pichanal.

También efectivos de Gendarmería allanaron domicilios en Salta capital y en la ciudad cordobesa de Río Cuarto.

Como resultado de esos operativos, se secuestraron 17 vehículos (entre camiones semirremolques, camionetas y autos) y se detuvo a cinco personas de Río Cuarto, además del chofer del camión en el que se transportaba la droga, quien es oriundo de Embarcación.

Secuestro

El cargamento de 800 kilos de cocaína fue secuestrado ayer, alrededor de las 2, cuando era transportado en la carrocería de un camión grúa que se desplazaba por la ruta nacional 8, a la altura de la localidad santafesina de Venado Tuerto.

El chofer, de acuerdo a la investigación previa, llevaba la droga desde Salta a un punto de Buenos Aires que no fue precisado, ya que la investigación sobre esta banda aún está sin terminar.

El operativo comenzó cuando el camión Ford Cargo tipo grúa, que llevaba la inscripción de “Transporte de Auxilio”, fue interceptado por efectivos de Gendarmería a la altura del kilómetro 381 de la ruta 8, en su intersección con la nacional 33, en jurisdicción de Venado Tuerto, una localidad ubicada a 165 kilómetros al sudoeste de Rosario.

“El camión provenía de la localidad de Orán (Salta) y oculto en la carrocería transportaba 800 panes de cocaína con un peso de un kilogramo cada uno”, precisó el comandante de Región VIII de Gendarmería Nacional, Claudio Brilloni.

Un dato que llamó la atención es que una parte de los 800 paquetes estaba identificada con la imagen de un águila, mientras que otros paquetes tenían un reloj.

Tras el secuestro de la droga, el juez federal Montoya explicó a El Tribuno que los 800 kilos de cocaína fueron transportados ayer desde Venado Tuerto a la ciudad de Rosario, porque en la primera localidad no cuentan con infraestructura para depositarla. Y anticipó que tras la toma de muestras de la droga, si disponían de un horno pirolítico en Rosario, iba a ordenar la quema de la droga.

En el norte

Hasta anoche se supo que los allanamientos en Salvador Mazza se realizaron en un lubricentro ubicado sobre la ruta nacional 34, otro en un domicilio de avenida 9 de Julio y otro en el barrio Ferroviario. Allí se incautaron un semirremolque, una moto, dos autos, computadoras, celulares y documentación. En Tartagal se secuestró un camión y un auto; y en Salta capital, un auto y una camioneta.

Detuvieron a siete policías con una extraña sustancia

Entre ellos hay un jefe y varios efectivos de Pichanal. Policía Federal analizará los ladrillos. 

Siete policías quedaron detenidos en Orán, luego de que en un control de Gendarmería realizado en Embarcación les hallaran más de 26 paquetes con una extraña sustancia blanquecina que, hasta ayer, no se sabía qué producto es.

Ayer los siete efectivos fueron indagados por el juez federal de Orán, Gustavo Montoya, quien dispuso que continúen arrestados, mientras que muestras de los ladrillos fueron enviadas al laboratorio de la Policía Federal en la ciudad de Salta, para determinar de qué se trata.

En paralelo, el Ministerio de Seguridad abrió un sumario a los siete efectivos, varios de los cuales habían sido trasladados a la comisaría de Pichanal a principios de esta semana.

El caso generó ayer múltiples rumores, acrecentados por la incertidumbre respecto de qué es lo que contienen los 26 paquetes.

En la ruta

El operativo se llevó a cabo la noche del miércoles, cuando los siete efectivos se trasladaban en dos vehículos (uno asignado judicialmente a la fuerza y otro particular).

Poco después de las 20 de ese día, al llegar al puesto de control de Gendarmería en Embarcación, sobre la ruta nacional 34, los gendarmes detuvieron la marcha de ambos vehículos.

En ese momento los policías -entre ellos dos oficiales con rango de jefe- informaron que venían de realizar un procedimiento en el paraje Zanja del Tigre.

A los gendarmes les llamó la atención que ni los vehículos ni la vestimenta de los policías tenían signos de haber estado en ese lugar.

Al inspeccionar los rodados, en el auto particular hallaron una bolsa que contenía 26 paquetes rectangulares similares a los conocidos “ladrillos” de cocaína. Al ser interrogados sobre la carga, los policías dieron una explicación que no pudieron confirmar con documentación ni avales que legitimen el transporte.

Ante esta situación, se informó al Juzgado Federal de Orán y a la Fiscalía Federal de esa ciudad, que ordenaron detener en carácter de incomunicados a los siete policías, realizar un test a la sustancia y secuestrar las armas de los efectivos, sus celulares y una notebook.

Arresto y nuevas pruebas

El examen mostró que no se trataba de cocaína, tampoco antefamina, metanfetamina, efedrina, opioides, codeína ni heroína.

Ayer, desde la mañana hasta la tarde, el juez Montoya indagó a los efectivos, tras lo cual les prorrogó la detención al menos hasta la próxima semana. 

En un breve contacto con El Tribuno, el magistrado dijo que la situación de los efectivos se resolverá el martes próximo.

A la vez, dispuso el envío de muestras al laboratorio de la Policía Federal en Salta, donde disponen de equipos para testear la sustancia con 1.500 compuestos.