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Bagayeros que fueron identificados en el corte serán indagados

La Fiscalía Federal de Orán investiga la protesta en la ruta 50 la cual lleva ya una semana. La incertidumbre crece entre los manifestantes ante la falta de respuesta a sus reclamos.

Por más que el propio gobernador Juan Manuel Urtubey haya expresado que se trata de un problema con resortes nacionales que no incumbe a la Provincia, desde el Juzgado y la Fiscalía Federal trabajan en la investigación, por un lado, y en seguir tratando de mediar entre los trabajadores de la frontera y las fuerzas de seguridad para cesar con el conflicto, por otro.

Una fuente muy confiable de la Fiscalía de Orán le dijo a El Tribuno que hay bagayeros identificados que serán indagados. Si bien se trata de una problemática que excede lo judicial, hay un delito encuadrado bajo el artículo 194 del Código Penal -delito contra la seguridad del tránsito, de los medios de transporte y comunicación- en el que incurrieron los bagayeros hace una semana, según explicaron desde la Fiscalía.

La sexta jornada sobre la ruta 50 antes de llegar a la rotonda ubicada en el acceso a la ciudad de Orán fue similar a la primera en cuanto a lo agitada y la sensación de incertidumbre.

El desgaste tras varios días de acampe, sumado a la imperiosa necesidad de recibir una respuesta desde el Gobierno nacional o provincial, generó un clima denso en el seno de los bagayeros.

Desde las áreas judiciales de la ciudad norteña señalaron que entre los trabajadores de frontera son unos 1.500 quienes luchan a diario para llevar el pan a su casa. Cuestión esta última que no los exime de realizar una actividad ilegal, trasladando mercadería, sobre todo textil, por caminos no habilitados.

En ese contexto de trabajo fronterizo de pasar bolsones de forma ilegal, hay mujeres y hombres que también se dedican a bagayear pero que lo hacen a escalas exorbitantes. Los llamados “patrones” se encargan de utilizarlos para su millonario propósito, mandamases que están dispersos no solo en Salta sino en provincias como Tucumán, Santiago del Estero, Córdoba, Santa Fe y Buenos Aires, entre otras.

El problema se dilata

Mientras técnicos de la Nación y funcionarios locales siguen analizando la situación, se recrudeció el corte en la sexta jornada.

Una semana pasó desde la decisión que los bagayeros tomaron con el corte de la ruta 50. Técnicos que llegaron desde Buenos Aires el lunes por la mañana a la ciudad norteña, junto a funcionarios locales, siguieron tratando la situación del problema fronterizo en general, reunión que mantuvieron ayer en la Casa de la Cultura, de Orán.

La enorme tensión a lo largo del día y anoche en el acampe de los bagayeros, la incertidumbre y ansiedad generada por la imperiosa necesidad de saber qué respuestas recibirían, mantuvo a mujeres, hombres y jóvenes expectantes.

El domingo cerca de la tarde noche los trabajadores habían aceptado levantar parcialmente el corte en la ruta nacional en ambos sentidos. Ayer la situación parecía ser aún mejor dado que la circulación de ingreso y egreso a la ciudad de Orán era prácticamente con total libertad.

Sin embargo, el correr de las horas y la indiferencia de quienes debían dar alguna respuesta agudizó la crisis en el norte de la provincia.

Siete horas sin transitar

Indignados por la “no respuesta” de los funcionarios salteños y mucho menos de los técnicos de Buenos Aires, los bagayeros se reunieron cerca de las 13 y decidieron cortar nuevamente al tránsito en la ruta nacional 50. Esta vez la prohibición de no dejar circular a los rodados fue tajante. “El corte es total, no vamos a dejar pasar a nadie, incluso a la gente que viene en colectivo y se baja para pasar caminando. Salvo una ambulancia, el resto no pasará por tiempo indeterminado”, expresó uno de los bagayeros encargado de portar la voz de lo que fue aconteciendo durante la sexta jornada.

Desde las 13 y hasta las 20, siete horas ininterrumpidas, fue el corte más largo hasta el momento en la ruta 50. Largas colas de autos, camionetas y camiones se fueron agigantando con el correr de las horas, similar al primer día.

Habrá una reunión en el Concejo

“Estamos al límite, jugados”, señaló una mujer bagayera en alusión a un compás de espera que fue recrudeciendo con el transcurrir de las horas en la ruta nacional 50.
Cerca de las 18.30 uno de los bagayeros recibió una llamada de uno de los dirigentes municipales para tratar de atemperar la cuestión y llegar a un acuerdo.
Hasta ese momento los trabajadores fronterizos habían pasado de la dureza del corte total al corte durante tres horas, sin dejar pasar a nadie.
“Nos dijeron que en 15 minutos quieren charlar con nosotros, vamos a ir ocho para hablar con el intendente Marcelo Lara Gros. Le vamos a volver a plantear el tema y decirle que nadie nos dijo nada hasta ahora”, apuntó el interlocutor entre el funcionario municipal y los bagayeros.
Al cabo de una hora y media volvieron en un vehículo, que ingresó sin problemas al seno del acampe, los trabajadores corrieron a recibirlos, ansiosos por las novedades que pudieran traer.

Pedido y oferta

Primero dos hombres se subieron arriba de un auto, luego lo hizo una mujer.
Los tres expresaron, según lo charlado con el intendente Lara Gros y un funcionario municipal: “Nos pidieron que flexibilicemos la cuestión y volvamos al 2 por 10, cortar durante dos horas y liberar 10 minutos, y mañana nos van a esperar en el Concejo Deliberante a las 10 para seguir hablando de la situación”.
“El intendente está de nuestro lado, de hecho nos dijo que desde la Nación lo trataron de narco porque decidió apoyarnos. Vamos a ir cuatro compañeros para hacer que los concejales, que nosotros elegimos para que nos representen, nos apoyen y manden una nota al presidente Macri, como ya lo hizo nuestro intendente”, apuntó Daniel, uno de los bagayeros portavoces.

Momento de tensión

La decisión de los bagayeros de ponerse firmes frente a la falta de respuestas a su reclamo de no decomisarles la mercadería que ingresan generó entre los trabajadores una interna fuerte por momentos.
“No van a pasar, no van a pasar, que llamen a una ambulancia y pasen si quieren”, se escuchaba en la voz ronca pero convencida de un tal Gallina.

“Pero sos el único que está con esa posición, está embarazada, la dejemos pasar”, era el contrapunto de Elena y otros compañeros en medio de la ruta.

La discusión fue tensa y dejó por momentos a dos bandos enfrentados sobre si el corte era total o había excepciones que podrían seguir.

Mientras, a bordo de una Kangoo verde esperaban poder pasar un hombre y una mujer embarazada, quienes al final pudieron hacerlo.

Fuente: El Tribuno Salta (Por José Alvarez)