Bonadio busca quedar a cargo de la investigación contra la ex mandataria

La reapertura de la denuncia de Alberto Nisman contra Cristina Fernández abre un calesita de nombres para definir quién será el juez encargado de investigar a la ex presidenta por el encubrimiento a Irán en el caso AMIA. Lo único cierto es que el juez Daniel Rafecas y la Sala I de la Cámara Federal, con Jorge Ballestero y Eduardo Freiler, ya no serán de la partida porque sus resoluciones anteriores, rechazando dos veces abrir el expediente a prueba, incurrieron en una decisión “prematura, arbitraria y parcial”.

Casación entendió que hoy mismo debe nombrarse a un magistrado que se haga cargo. Según indicaron a PERFIL fuentes judiciales, si la denuncia se concreta hoy, habrá un sorteo en la Cámara Federal entre cinco de los doce juzgados posibles a ser elegidos. Allí figuran los jueces Sergio Torres, María Servini, Sebastián Ramos, Ariel Lijo y Marcelo Martínez De Giorgi (reemplazando al renunciado Norberto Oyarbide). Daniel Rafecas también estaba en la nómica, pero quedará excluido por razones obvias.

Si por alguna razón, el sorteo no pudiera concretarse hoy y se hiciera el lunes, ya comenzado enero, la elección excluiría a Torres y Servini, y agregaría a Rodolfo Canicoba Corral y Sebastián Casanello.

En ninguno de los casos, el juez Claudio Bonadio figura dentro de los posibles candidatos a ser sorteado. Pero eso no quiere decir que la causa no pudiera caer en sus manos. El elegido o alguna de las partes podría plantear que el magistrado que procesó a Cristina Fernández por dólar futuro ya está trabajando en una investigación similar. Incluso podría plantearlo el propio Bonadio. Se trata de una causa abierta este año por “traición a la Patria” contra la ex presidenta, el ex canciller Héctor Timerman y los legisladores que aprobaron el Memorándum con Irán. A criterio de la defensa de  Timerman, no fue una vía paralela sino una autopista para forzar la reapertura de la denuncia.

Tanto el ex canciller como el diputado Andrés “Cuervo” Larroque, los únicos que nombraron abogados defensores en el caso, tienen posibilidades de apelar ante la Corte Suprema, pero no hay muchas chances de ganar la batalla porque no se dirige sobre una sentencia definitiva. La apelación, además, no frenaría el avance que pueda tomar el expediente con un nuevo juez.

Fuentes judiciales indicaron a este diario que, depende del magistrado sorteado, el caso podría ser delegado al fiscal Gerardo Pollicita. No serían buenas noticias para la ex jefa de Estado: es el fiscal que impulsó la causa por asociación ilícita y el manejo de la obra pública por la que terminó procesada esta semana.

Fuente: Perfil 

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