cenicienta en las escuelas

“Cenicienta” sale de gira por las escuelas salteñas

“Mi torpe Cenicienta”, de Juglares, se presenta en establecimientos educativos de barrios periféricos.

“Mi torpe Cenicienta”, del grupo Juglares, salió de gira desde hoy por las escuelas. El ámbito educativo de la provincia los conoce de sobra porque estos artistas independientes realizan giras desde hace años con diversas comedias musicales y espectáculos en su teatro móvil con cortinados e iluminación.

El panorama ficcional está poblado de reversiones de “Cenicienta”, aquel cuento de hadas de Charles Perrault, los hermanos Grimm -y de tantos otros-, insoslayable para la infancia del mundo entero. Sin embargo para reescribirlo Lucas Torres (40), el director de Juglares, atendió la compleja tesitura en que colocaron los adultos a los niños de hoy.

Con la abundancia de familias mosaico Lucas observó que la fuente de toda maldad no podía provenir de una madrastra, por ejemplo, quien es en la realidad de muchos niños otra figura materna; sino que bastaban para antagonistas de la heroína sus hermanastras, una relación menos simétrica y que ofrece más chances de escapatoria. Por lo que esta obra viene con una notoria ausencia.

“No quería que los chicos piensen que una madrastra es eso porque quizá alguno pueda encontrar en ella a la mamá que no tuvo. Siempre pienso que cada vez que vamos a una escuela queda muy marcado lo que decimos. Los chicos absorben todo y de la experiencia aprendí eso, a no decir cualquier cosa porque ellos nos toman de ejemplo”, expresó.

Tampoco quería contar aquel relato del príncipe azul, bellísimo y dechado de perfecciones que queda prendado de la también bellísima muchacha reducida a la servidumbre y la pobreza luego de haber sido la hija dilecta de un noble. De hecho, a la pareja protagónica de Juglares, Lola Portal (33) y Franco Catania (22), los unirá la miopía severa y la vivencia de padecer bullying.

Además, en el cóctel de composición de estos personajes se colaron sentimientos de la niñez. “La Cenicienta es muy torpe y bruta, y pese a todo guarda el sueño de estar mejor, de crecer. A mí particularmente es la primera vez que me toca hacer de princesa, porque siempre fui la mala. De chica cuando jugábamos con mis amiguitas siempre yo era la bruja y la rubia bonita la princesa. Ya desde entonces me preguntaba por qué eso era así”, comenta Lola, quien, en tiempos de revancha, asume su papel caracterizada con pesadas trenzas, gruesos anteojos y un ropaje que le hace perder la figura. Aun así no deja de tener su momento de asombrosa transformación para el importante baile en el que su destino dará un vuelco. “El cambio es el momento que más disfruto porque veo en los ojitos de todos los chicos ese: ‘Yo sí puedo’”, comenta.

“En las escuelas de las orillas lo viven más fuertemente. Lamentablemente, los niños están sometidos a las apariencias y mucha gente los prejuzga. Por eso sabemos que este cuento es darles una esperanza, decirles que no importa desde dónde la peleás por tu sueño, que lo vas a lograr”, define Lucas.

Las malvadas

Carina Spode (38) es Matilde, la hermanastra mayor; y Florencia Pacheco (24), Clotilde, la hermanastra menor. El dúo, con prótesis dentales para el recuerdo, derrocha complicidad. Para Carina el de “Cenicienta” no es un cuento más, sino un relato fundante en su carrera. “A los ocho años más o menos me autoinventé un programa de radio producido, conducido y dirigido por mí en el que contaba la Cenicienta. Durante el programa leí el libro entero y por eso quedó muy grabado en mi memoria y en mi corazón de niña. Volver a hacerlo y en esta versión tan particular es muy disfrutable tanto para Carina adulta como para Carina niña”, señala. Luego evalúa que la fuerza de “Mi torpe Cenicienta” radica, “aunque parezca una redundancia, en el humor”. “En todos los diálogos siempre hay un cierre de humor, y eso me hace disfrutarlo el triple. Dicen por ahí que es más fácil hacer llorar que hacer reír, no lo sé, pero a mí me resulta muy placentero hacer reír”, destaca.

Quien opera la transformación de la protagonista es el Hada Madrina, cuestionada por las miradas más afiladas porque su intervención redentora no le ahorró años de lágrimas a la niña huérfana. Esta que interpreta Karla Salazar (26) surgió de la explosiva combinación de la “diva dorada” Susana Giménez, la “señora de los almuerzos” Mirtha Legrand y la mediática “yoica” Moria Casán. “Quería ser un hada más moderna, canchera, muy amiguera. Como soy santacruceña, le quedó una tonada entre boliviana, colombiana y argentina, una fusión extravagante y multicultural”, detalló Karina. En la perspectiva de Lucas Torres este es uno de los personajes más ricos. “El hada es la que te brinda la esperanza de que algo se puede hacer, le acaricia al alma a un personaje maltratado. Ella concede le deseos no porque sea su madrina, sino para taparle ese dolor de la orfandad”, definió el director.
El elenco se completa con Nicolás Jaramillo (48), Rey; Manuel Esper (23), Juglar; Luciano Lera (23) ratón Mal de Ojo; y Aníbal Ontiveros (33), ratona Tachuela.

El precio de la entrada en las funciones para escolares es módico y el grupo deja un porcentaje de la recaudación para contribuir con la cooperadora de cada institución. El espectáculo dura 45 minutos y la información es capitalizada como contenido para ciencias sociales. En sus giras anteriores Juglares comprobó el alto impacto del teatro inmerso en espacios institucionales como salones de actos y canchas. Y los niños podrán asistir a una obra que los dejará soñando con los ojos abiertos.

El camino recorrido

Teatro Juglares nació en 1997. Durante estas dos décadas realizó espectáculos infantiles originales, como “Sábanas y dragones”, “Había una vez un rey”, “Reyes y magos”, “La bella y la bestia”, “Jesús de Nazareth”, “Noche de paz”, “Abracazum”, “Abracadabra”, “Aladín, un mundo ideal”, “La Sirenita, un cuento de amor con aletas”, “Caperucita Roja, una nueva historia para contar”, “El Rey Midas”, “Un rey en calzoncillos” y “Hansel y Gretel, loquitos y perdidos”, “La Bella y la Bestia” y “La Era del Hielo I y II”. Ellos hicieron temporada en Mar del Plata con la obra “Caminando con dinosaurios” y obtuvieron en febrero pasado el Faro de Oro VIP a la mejor obra infantil. Compartían terna con Caramelito en Barra, “Bailando bajo la mesa”, “Canciones de la Granja”, “El mundo de Maité”, de Silvina Escudero, “Los Lombrices” y “Zooilógico”. Esta obra fue declarada de interés cultural por la Provincia y de interés municipal por la comuna.