China construirá un tren para unir la costa de Brasil con el Pacífico

Saldría del norte del país y llegará a un puerto peruano. Costará 30 mil millones de dólares.

La presidenta brasileña, Dilma Rousseff, y el primer ministro de China, Li Keqiang, anunciaron esta semana el inicio de estudios de viabilidad para la construcción de un ferrocarril con el que se pretende unir la costa atlántica de Brasil y los puertos peruanos del Pacífico.

“Saludo desde aquí al presidente del Perú, Ollanta Humala”, dijo Rousseff junto a Li, al anunciar el acuerdo entre los tres países para el inicio de los estudios de viabilidad del que sería el primer ferrocarril transoceánico de Sudamérica.

“Será un nuevo camino rumbo a Asia que se abrirá desde Brasil, llevará primero a Perú y después a China”, declaró la mandataria brasileña sobre ese ferrocarril, cuyo trazado aún no está del todo definido pero que atravesaría parte de la Amazonia y la Cordillera de los Andes.

El acuerdo para el inicio de los estudios de viabilidad de esa monumental obra, que según expertos del sector ferroviario costaría al menos 10.000 millones de dólares, fue uno de los 35 convenios de negocios, inversiones y cooperación firmados este martes en el marco de la visita de Li a Brasil.

Según explicó Rousseff en una declaración conjunta con el primer ministro chino, los acuerdos totalizan 53.000 millones de dólares y abarcan las áreas de agricultura, aeronáutica, automotriz, banca, energía, electricidad, transporte, carreteras, puertos y siderurgia, entre otras.

Rousseff y Li también firmaron un “Plan de Acción Conjunta” que traza los objetivos de la relación entre Brasil y China hasta el año 2021, los cuales pasan principalmente por la apertura de nuevas vías de comercio bilateral.

Según declaró Li, la intención de ambos países es que el flujo del intercambio aumente en los próximos años desde los casi 80.000 millones de dólares en el 2015 hasta alcanzar la suma de 100.000 millones de dólares.

Esta renovación de los compromisos estratégicos de ambas naciones BRICS aparece como una bocanada de aire fresco para la alicaída economía brasileña, que recorre su quinto año de aletargamiento.

La gira de Li, que también incluirá el Perú, Colombia y Chile, marca el puntapié inicial de una segunda generación de inversiones chinas en Brasil, tras una inicial en materias primas, con mayor foco en la industria pesada y en obras de infraestructura.

“Si consideramos el portafolio de inversiones en Brasil, es evidente que se justifica un proceso de esa dimensión (financiera). Solo el proyecto del corredor transoceánico, una ferrovía para transportar materias primas, es de 30.000 millones de dólares”, dijo el lunes a la AFP el ministro de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior, Armando Monteiro.

Deja un comentario