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Cura Rosa Torino: aguardan resultados de las pericias

La Justicia penal de Salta aguarda para los próximos días los resultados de las pericias psicológicas y psiquiátricas practicadas al cura Agustín Rosa Torino, quien está acusado de abuso sexual gravemente ultrajante en perjuicio de dos exnovicios de la congregación religiosa Discípulos de Jesús de San Juan Bautista. Se estima que con estas pericias y las restantes pruebas acumuladas en el voluminoso expediente, la fiscal de la Unidad de Delitos contra la Integridad Sexual, Luján Sodero, estaría ya en condiciones de solicitar que la causa sea elevada a juicio.

El sacerdote está detenido con prisión preventiva, desde fines de diciembre del año pasado en la unidad carcelaria de Villa Las Rosas. Además del religioso, está privada de su libertad María Alicia Pacheco, una exmonja que colaboraba con Rosa Torino en la congregación con sede central en la iglesia Santa Cruz. Pacheco también está imputada de abuso sexual gravemente ultrajante a una exmonja desde que esta tenía 13 años de edad. La víctima declaró que fue sometida en ese templo de la iglesia católica y en su domicilio particular.

El cura Rosa Torino fue detenido luego de las graves denuncias que hizo públicas Yair Gyurkovitz, un joven de 21 años, quien relató con lujo de detalles los dramáticos momentos que vivió, a partir de los 14 años, cuando ingresó como interno en la congregación fundada por sacerdote con sede en Salta y filiales en el sur del país y en el exterior.

Una situación similar denunció otro exnovicio, oriundo de la provincia de Buenos Aires, con lo cual la situación del religioso se comprometió más aún. Por ese motivo la jueza de Garantías Ada Zunino resolvió, en los primeros días de marzo pasado, ampliar la prisión preventiva a Rosa Torino.

Los muchachos contaron que el calvario para ambos comenzó en la provincia de Santa Cruz, a donde fueron enviados para que quedaran bajo la tutela del cura Nicolás Parma, un estrecho colaborador de Rosa Torino. Explicaron que fue Parma el que los sometió sexualmente en reiteradas oportunidades.

Los jóvenes coincidieron en que, por el drama que vivían, intentaron quitarse la vida. Por esta situación volvieron a Salta, pero aquí también fueron víctimas de abusos por parte de Rosa Torino.

Ambos dijeron que en el templo de la iglesia Santa Cruz estaban virtualmente cautivos, ya que ni siquiera les permitían mantener contacto con sus familiares. Para terminar con el calvario tuvieron que escaparse del templo y a partir de allí decidieron hacer público lo que sucedía puertas adentro de la congregación.

Por el estricto secreto con que se manejan las actuaciones se desconoce qué diligencias está realizando la Justicia en torno a Parma. Lo que se sabe es que el cura, oriundo de la provincia de Tucumán, está recluido en un parroquia del municipio español de Vic, Barcelona.

Rubén Arenas locales@eltribuno.com.ar