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Dos sintecho, héroes inesperados del Manchester Arena

  • La desinteresada ayuda ha hecho que la prensa británica los encumbre y le hagan colectas
  • La madre de uno de ellos acaba de saber que su hijo dormía en la calle

La noche del lunes parecía una más en la vida de Chris Parker (33 años) y Stephen Jones (22). Son dos sintecho que suelen dormir en las inmediaciones del Manchester Arena. Esa jornada había concierto de Ariana Grande y la gran afluencia de público podía hacer pensar que recibirían alguna limosna extra. Todo cambió cuando un terrorista suicida se hizo detonar en el vestíbulo del recinto, mató a 22 personas y dejó decenas de heridos. Estos dos sintecho en lugar de tratar de huir para protegerse de otras posibles detonaciones corrieron en ayuda de las víctimas. Ahora la prensa británica los ha elevado a la categoría de héroes.

Chris Parker, que lleva cerca de un año sin hogar, ha relatado en la agencia Associated Press el horror que le tocó presenciar. Arriesgó su vida para intentar salvar a algunos heridos tras la explosión. Él estaba cerca de la salida donde se produjo el atentado. La onda expansiva lo tiró al suelo. “Me levanté y mi instinto me empujó a correr e intentar ayudar”. Las lágrimas aún le inundan los ojos al recordar aquellos instantes.

Cuando Parker llegó a la zona cero vio gente tirada por el suelo. La mayoría eran menores de edad. “Vi a una niña pequeña, ya no tenía piernas. La envolví con una camiseta y le pregunté dónde estaban sus padres”, contó. La criatura le respondió que su padre trabajaba y que su madre estaba por allí.

Este sintecho también trató de ayudar a una señora que se encontró a su lado. Era una mujer de unos 60 años que presentaba graves heridas en la cabeza y las piernas. “Ella murió en mis brazos. Me dijo que había venido con su familia… Desde entonces no he parado de llorar”, relata apenado.

También describe que el suelo estaba lleno de tornillos y tuercas, que habían actuado de metralla agujereando los cuerpos de las víctimas. “No consigo olvidar los gritos y también el olor. No quiero decir esto, pero era como si oliera a carne chamuscada”, narra para AP.

La acción de Chris Parker no ha pasado para los británicos. En cuanto se ha sabido de su ayuda desinteresada se han puesto en marcha campañas de crowfonding para tratar de ayudarlo económicamente. Ya han recaudado más de 42.000 euros, aunque no es lo único que logrará. Su fama inesperada ha servido para que su madre lo reconozca en la prensa. Llevaban años sin saber el uno del otro. Ella desconocía por completo la situación en la que se encontraba su hijo, pero tras ver cómo actuó se siente “extremadamente orgullosa” y con la necesidad de volver a verlo.

El hecho de que sea un sintecho no implica que no tenga corazón”

Por su parte, Stephen Jones relató a la cadena de televisión ITV la tragedia que le tocó vivir en el Manchester Arena. Él estaba durmiendo en la zona cuando le despertó la explosión. “Había niños, muchos de ellos llenos de sangre que gritaban y lloraban”. Él también lleva cerca de un año pidiendo limosna y viviendo en la calle, pero tal y como dice “el hecho de que sea un sin techo no implica que no tenga corazón”. Por ello acudió al auxilio de las víctimas. “No me hubiera perdonado nunca haber dejado a todos aquellos chicos así”.

“Tuve que retirar los clavos y cristales que una pequeña tenía en los brazos, incluso en el rostro”. Cuenta que lo que vio aquella noche le impide dormir. Ver tantos menores tirados en e suelo le ha conmocionado. Él de momento rechaza ante las cámaras de la BBC la etiqueta de héroe y dice que hizo lo que hubiera hecho cualquier otro.

Vista de las flores y mensajes dejados por los ciudadanos en la plaza de Santa Ana en memoria de las víctimas que perdieron la vida tras el concierto de Ariana Grande
Vista de las flores y mensajes dejados por los ciudadanos en la plaza de Santa Ana en memoria de las víctimas que perdieron la vida tras el concierto de Ariana Grande (Andy Rain / EFE)

La valentía de Stephen Jones también ha sido premiada por la comunidad con varias colectas solidarias. Aunque el regalo más grande se lo ha hecho Dave Sullivan, uno de los propietarios del equipo de fútbol West Ham. “Alguien que hace algo tan desinteresado como lo que hizo él merece ser ayudado”, explica. De momento ha anunciado que le pagará el alquiler de una vivienda durante seis meses, pero su intención es además suministrarle ropa, algo de dinero y una oportunidad para conseguir un trabajo.