El copiloto de Germanwings tenía tendencias suicidas y tratamiento psiquiátrico

Así lo confirmó la fiscalía alemana. Lubitz acudió a terapia antes de convertirse en piloto, pero la evidencia hasta ahora muestra que no tenía enfermedades físicas, informó este lunes el vocero de la fiscalía de Dusseldorf, Christoph Kumpa.

La oficina del fiscal en Dusseldorf enfatizó que no hay evidencia que sugiera que Lubitz era suicida o estaba actuando de forma agresiva antes del incidente.

Los investigadores no han encontrado ningún escrito o conversación en el que Lubitz comparta sus motivos o confiese algún plan para tirar el vuelo, señaló Kumpa.

Las declaraciones de Kumpa forman parte de la investigación sobre lo ocurrido al vuelo 9525 de Germanwings, cuyos primeros resultados señalan hasta ahora que el copiloto Andreas Lubitz estrelló de forma voluntaria el avión en los Alpes franceses.

Las grabaciones de una de las cajas negras recuperadas respalda la teoría de los investigadores.

“¡Por el amor de Dios, abre la puerta!” se oye decir al piloto Patrick Sondenheimer, quien de acuerdo con los investigadores salió de la cabina, probablemente para ir al baño, y ya no pudo entrar debido a que Lubitz supuestamente la cerró.

Los registros médicos salen a la luz

La atención de los investigadores está enfocada en la salud de Lubitz, con hipótesis de que podía tener problemas mentales.

Lubitz, de 27 años, aprobó su certificación medica anual como piloto en el verano de 2014, informó una fuente de la aviación alemana a CNN. Un funcionario de Lufthansa especificó que el examen es solo físico y no psicológico.

Por otra parte, un funcionario de gobierno europeo y cercano a la investigación señaló a CNN que Lubitz visitó a un doctor debido a problemas de visión. El piloto se quejaba de que no veía bien pero el doctor afirmó que era psicosomático, señaló el funcionario.

En parte por ello, el doctor le dijo a Lubitz que no era apto para volar, explicó. Lubitz además dijo a otro médico, un neuropsicólogo, que estaba demasiado estresado por el trabajo, agregó.

Las fechas de estas visitas no están claras pero podrían haber sido a inicio de este año. Personal de la University Clinic de Dusseldorf dijo que fue ahí dos veces, la más reciente el 10 de mayo, pero que no era tratado por depresión.

Funcionarios de la aerolínea aseguran que si Lubitz fue a un doctor por su cuenta, él debió reportar que no estaba en condiciones de volar.

Cerca de 150 investigadores alemanes, algunos especializados en homicidio y otros en identificación de restos, laboran este lunes en el sitio del impacto en los Alpes franceses, informó la policía de Dusseldorf.

Familiares de quienes viajaban en el vuelo 9525 acudieron al sitio del accidente.

En total unas 325 personas han viajado a este lugar, informó Oliver Wagner, funcionario de operaciones de Germanwings, este lunes durante una conferencia de prensa.

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