El narcoescándalo policial tiene de nexo a un empleado municipal

Fuentes de la Justicia federal revelaron ayer el perfil del civil detenido en barrio Autódromo conjuntamente con el narcopolicía, quien traficaba en un móvil policial 74 ladrillos de cocaína.El sujeto, de 40 años, habría ocultado su verdadera actividad con un puesto como empleado municipal de la ciudad de Salta.

Fuentes de la Justicia federal revelaron ayer el perfil del civil detenido en barrio Autódromo conjuntamente con el narcopolicía, chofer de una unidad oficial del 911 de Orán, quien traficaba en el móvil policial 74 ladrillos de cocaína de máxima pureza.

El sujeto, de 40 años, ocultaba su verdadera actividad con un puesto como empleado municipal y al ser detenido se movilizaba en un automóvil de alta gama, un Volkswagen Vento 0 km, que fue secuestrado, aunque una fuente barrial aseguró que no fue llevado a la sede de Gendarmería Nacional, ubicada en el acceso a la capital donde sí se requisó al móvil del 911.

La fuente judicial deslizó, además, que el detenido sería de apellido Rueda y que prestaría servicio en el municipio local.

Sin embargo, otra fuente confirmó lo del empleo público del detenido pero no el municipio donde presta servicios.

En contraposición a la decisión del Ejecutivo provincial de echar por decreto al policía hallado en delito, el empleado público municipal permaneció en el anonimato hasta ayer y su situación laboral es por el momento un secreto de Estado.

El procedimiento que puso al descubierto una posible red de narcopolicías se realizó en la mañana del 28 de abril, cuando sobre calle Antonio Alice el móvil del 911 se desvió del acceso a Salta e ingresó al barrio Autódromo y se detuvo frente a la iglesia Espíritu Santo, donde lo esperaba una persona de civil en un auto de alta gama.

El móvil del 911 fue rodeado por gendarmes de civil, quienes estaban advertidos ya de la entrega pactada supuestamente en ese lugar, aunque fuentes del barrio deslizaron que el automóvil fue al encuentro del narcopatrullero haciéndolo detener antes de que llegue a su verdadero destino, que podría ser en el mismo barrio Autódromo.

Ante la posibilidad de fuga, los gendarmes decidieron detener los dos vehículos y a sus ocupantes.
Llamativamente, los detenidos y la valiosa carga no fueron puestos a los ojos de testigos hábiles in situ -como lo fija el protocolo-, sino que fueron llevados a Gendarmería, donde tras los alambrados, ahumados por telas mediasombras, se descubrió el cargamento de 74 paquetes o ladrillos de cocaína.

Desde ese momento se montó en las fuentes informativas oficiales de la Policía de la Provincia un sospechoso silencio que fue quebrado a media mañana cuando El Tribuno mostró en su página web el móvil 1290 en las fosas del cuartel, rodeado de los principales jefes de Gendarmería.

La investigación

Fuentes del Juzgado Federal de Orán aseguraron a este medio que hasta el momento se realizaron casi una veintena de allanamientos en distintos domicilios de la capital salteña, Hipólito Yrigoyen (donde vive el narcopolicía), en Mendoza y la ciudad de Orán, desde donde partió el narcomóvil del 911. El policía detenido con la droga es Ángel Urzagasti, quien se negó a declarar ante el juez la semana pasada. Horas después de la detención del cabo, el jefe del 911 de la ciudad de Orán fue relevado de su cargo, juntamente con una sargento de la misma fuerza. El operativo, que no fue bautizado aún por Gendarmería Nacional, relacionó dos organismos públicos de la Provincia entre sí. La dimensión y el alcance del nexo es lo que se investiga ahora, se informó.

Otro vez un empleado estatal involucrado

No es la primera vez que un agente municipal está involucrado en un episodio de narcotráfico. El 2 de agosto de 2012, Carlos Sebastián Guitián fue detenido por policías de la División Drogas Peligrosas cuando acababa de hacer una entrega de droga en una casa del barrio Santa Ana y mientras se trasladaba en una camioneta del municipio capitalino.

En el momento de ser detenido, Guitián dijo que era “el chofer del intendente” para tratar de zafar de la situación. En la camioneta Chevrolet S-10 con vidrios polarizados, dominio HWW 376, llevaba 707 gramos de marihuana prensada, una balanza y 907 pesos. Luego, la policía secuestró en la casa de Guitián más cantidad de marihuana y 9 envoltorios de cocaína.

El dealer, segun se informó oficialmente en ese entonces, no era empleado municipal y había abusado de la confianza de una persona, identificada como José Luis Córdoba, quien sí trabajaba en la comuna y que tenía a su cargo la camioneta.

Fuente: www.eltribuno.info

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