El pádel, un fenómeno particular: del resurgimiento en la Argentina a segundo deporte más practicado en España

Una de las principales etapas del World Pádel Tour pasó por Buenos Aires y reunió a más de 20 mil personas en La Rural; la fórmula para expandirlo a diferentes países del mundo.

De los cuatro millones de jugadores en la Argentina a principios de los 90 a los cinco millones que hoy lo practican en España. El pádel es un fenómeno difícil de explicar. Aquí, con una explosión que pasó de un boom que marcó una época a prácticamente extinguirse y que hoy comienza a resurgir. En tierras españolas fue adoptado masivamente al punto que es la segunda actividad más practicada después del fútbol. Vale la pena analizar la actualidad de un deporte que esta semana movió a más de 20 mil personas a La Rural para disfrutar del World Pádel Tour.

España es ya desde hace dos décadas el centro del mercado mundial del pádel. Según datos del Consejo Superior de Deportes, en 2016 eran 4,5 millones de personas las que lo practicaban en ese país. “Creo que el número ya se acerca a los 5 millones”, añade el argentino Gonzalo Díaz, número 12 del ranking. Así, es el deporte que más se desarrolló en España en los últimos 23 años. El crecimiento es tan sostenido que un ejemplo sirve para graficarlo: la empresa StarVie facturó el año pasado algo más de 3,2 millones de euros fabricando paletas de última generación, con un ritmo de expendio de 2.200 por mes y con la idea de extenderse a 3.500. En 2012, varios de los fabricantes apenas generaban 3.500 en el plazo de un año.

Según números que arroja la Federación Internacional de Pádel (FIP), este deporte tiene hoy más de 12 millones de jugadores (de los cuales 300.000 están federados) presentes en 78 países. Entre ellos, se sumaron varias estrellas del fútbol. Carles Puyol y Gerard Piqué, amigos de Fernando Belasteguín (Nº 1 del planeta), son quienes más lo practican. De hecho, en la previa de la boda de Lionel Messi en Rosario (en junio de este año), el ex marcador central subió un video a sus redes sociales en el que estaba jugando al pádel “en la cuna de este deporte”. Su compañero era Xavi Hernández y del otro lado de la red aparecían Sergio Busquets y Jordi Alba. Hay más: seducido por la expansión, Zlatan Ibrahimovic abrió su propio club con 10 canchas en Suecia: “Pádel Zenter”.

El crecimiento en España fue tan notable (ya hay más de 20 mil pistas) que en lugares como Madrid o Andalucía resulta complejo encontrar sitios para construir nuevas canchas. No obstante, en el norte aún hay margen de crecimiento y hacia allí apuntan. “Es un país hermoso. Yo me fui en 1998 y cada vez lo juega más gente”, dice el marplantense Cristian Gutiérrez, número 8 del mundo.

El regreso del WPT a la tierra de las estrellas

Esta semana pasó por Buenos Aires una de las últimas etapas del circuito anual. Al igual que en 2016, la final la disputaron las dos mejores duplas del mundo: Belasteguín y el brasileño Pablo Lima vencieron al puntano Daniel Sanyo Gutiérrez y el español Francisco Paquito Navarro por 6-1 y 7-6 (4).

⚡️¡Así se cierra y se celebra un torneo prácticamente perfecto! ¡@FBelasteguin y @pablojoselima vuelven a demostrar de qué pasta están hecha los número uno! 🇦🇷

Para el cierre del año queda la competencia con mayor dotación económica: 131.500 euros para el Master Final (14 al 17 de diciembre en Madrid). Allí se lucirán las mejores ocho duplas de la temporada.

Al ser uno de los uno de los cuatro certámenes de la temporada de categoría Master -la más relevante- el Buenos Aires Pádel Master repartió más del doble de dinero que los 42 mil euros que por ejemplo entregaron los challengers de tenis que se jugaron en 2017 en la Argentina.

La competencia disputada en La Rural es la única en Latinoamérica. España contabiliza 16 torneos. Además, en 2017 también tuvieron compromisos en Portugal (2), Francia, Andorra y Suecia. Asimismo, hubo exhibiciones oficiales del circuito en Inglaterra y Bélgica. En Miami se jugó por primera vez este año un certamen de primer nivel profesional (categoría Master, como el de Buenos Aires). Para 2018 habrá una etapa oficial en Roma. “Estamos visitando cada vez más lugares. Esta semana vinieron a la ciudad personas de Chile, Brasil y México. Tuvimos reuniones y ellos están interesados en darle empuje al pádel en sus países”, explica Auguste. Tailandia y Japón (naciones con nula cultura de este deporte) ya tienen también sus clubes, aseguran.

“Es un deporte joven que crece a grandes pasos en cada país que se lo practica. Es atractivo porque es bastante sencillo de jugar, la gente se engancha, es grupal. Es una actividad muy social”, remarca el pehuajense Belasteguín, número uno del mundo desde hace 16 años.

Desde la organización del WPT aseguran que también crecieron sus números en cuanto a seguidores en las distintas redes sociales. En el último año, por ejemplo, aumentaron un 107% en YouTube, allí donde pueden verse los encuentros en directo. “En estas herramientas se está invirtiendo mucho”, acota Auguste. En España, Gol TV, la cadena de Mediapro, compró los derechos y televisan las semifinales y la final de cada certamen. En Buenos Aires, DeporTV también emitió en directo las mismas instancias.

Esa expansión generó que desde hace varios años una gran cantidad de patrocinadores se acerquen al circuito y a sus protagonistas. La compañía cervecera Estrella Damm es uno de los principales auspiciantes pero también se añaden BMW, Volvo y Herbalife. “Si tenés un buen ranking es muy sencillo que una marca de autos se te acerque para ser tu sponsor”, explica el chaqueño Franco Stupaczuk, de 21 años y número 7 del mundo.

Un circuito cada vez más aceitado exhibe a los argentinos como sus grandes protagonistas. En el top 100 el 60% de los padelistas son albicelestes, en tanto que el resto se reparte entre españoles y brasileños. Lima, el compañero de Belasteguín, nació en Porto Alegre; mientras que Navarro, pareja de Gutiérrez, es de Sevilla. “Los primeros 20 del ranking pueden vivir muy bien. No nos podemos quejar y la crisis española no nos afectó. Ganamos un dinero suficiente como para estar tranquilos”, confiesa SanyoGutiérrez.

Sin embargo, quienes ocupan posiciones por detrás del puesto 20º le suman otros trabajos a su condición de profesionales: son instructores en clubes e incluso algunos son la imagen de los mismos. “Yo me fui a España hace 16 años. En un principio tuve que dar clases para costearme los gastos, mis viajes. Pero en los últimos cinco años el crecimiento fue notorio y como llegué a meterme dentro del top 20 y top 10 conseguí dedicarme exclusivamente a mi deporte”, explica Godo Díaz. “Hay jugadores con un ranking más bajo que también dirigen clubes o escuelas”, aporta Maxi Sánchez, ubicado en el 5º escalafón.

El renacer en la Argentina

En el interior del país es donde el pádel se replica hoy con mayor potencia. El resurgir es progresivo. Si bien no cuenta con la afición de cuatro millones de personas como en su apogeo, desde la Asociación de Pádel Argentino calculan que el número actual asciende al millón de aficionados. Estiman que la mitad de las 21.300 personas que asistieron esta semana a La Rural provino de diferentes provincias. “En la Argentina hay entre 25 mil y 27 mil canchas. Y contamos con cinco mil federados compitiendo en la estructura internacional”, detalla Oscar Nicastro, presidente de la APA.

Agustín Tapia, de 18 años, es una de las jóvenes promesas que este año empezó a incursionar en terreno español. “En la Argentina crece poco a poco pero es difícil vivir del pádel. Esta temporada mi sponsor Montecarlo International Sports me otorgó un viaje a España y disputé algunas etapas del circuito. Creo que mi futuro está allá”, apunta el catamarqueño. A él se añadieron en ese asentamiento europeo otros jóvenes como Stupaczuk, Federico Chingotto y Juan Tello, marcados como las estrellas del futuro.

La explosión argentina se situó entre 1987 y 1994 y luego el boom decayó de manera abrupta. Los vaivenes económicos y el boom inmobiliario en la ciudad de Buenos Aires, explican los protagonistas, fueron algunos de los motivos de la baja. “La situación actual de España es envidiable”, acota Matías Díaz, 5º del mundo. “Creo que en la Argentina siempre se lo tomó como un hobby y en España como un deporte. Ahí radica otra de las explicaciones. Por suerte en nuestro país ahora volvió a resurgir y siempre salen grandes jugadores”, cierra Sanyo Gutiérrez.

La Nación


 

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