El sur tucumano quedó bajo el agua: hay 30 familias evacuadas

El desborde del dique Escaba y la consiguiente crecida del río Marapa provocaron el domingo un verdadero desastre en la ciudad de Graneros. En La Madrid los vecinos se autoevacuaron.

Intensas lluvias en la provincia de Catamarca causaron el desborde del dique Escaba y la crecida del río Marapa que mantuvo durante todo el día domingo en alerta a los vecinos de las ciudades del sur, y provocó estragos en Graneros.

El ministro de Interior, Osvaldo Jaldo, informaba en la mañana del domingo que se decidía la apertura de las compuertas a la espera del “golpe de agua” para después del mediodía.

“Llueve mucho en Catamarca, se llenó el dique Escaba, que está rebalsando y por eso se abrieron las compuertas. Estamos implementando medidas para la evacuación, con 20 colectivos y camiones, en La Madrid. Pedimos a la gente que tome recaudos, que se vaya a lugares seguros y atienda las indicaciones de Defensa Civil”, dijo el funcionario.

Se declaró en “alerta amarilla” a la zona comprendida por Alberdi, Graneros, La Madrid y Monteagudo, según infomó Defensa Civil.

Los vecinos de la ciudad de Graneros hicieron todo lo que pudieron para defender a sus casas del avance del agua hasta que que, con el agua en la cintura, debieron ser rescatados en lanchas de la Policía Lacustre.

Dos escuelas se habían dispuesto para la evacuación desde el mediodía; una se inundó y otra, la Belisario López, comenzó a llenarse de refugiados. Pero todos eran niños. “Los padres los mandan solos o con los hermanos mayores, mientras ellos se quedan a cuidar sus casas”, contó la ministra de Educación, Silvia Rojkés de Temkin, que junto a varias docentes de su equipo comandaba el operativo en la escuela. Por la noche ya sumaban 30 las familias evacuadas solo en ese pueblo; entre ellas, había 60 niños.

Durante toda la tarde del domingo, los vecinos levantaban defensas con bolsas de arena o simplemente con tierra, para evitar que el agua ingrese a sus viviendas, y negándose a abandonar sus pertenencias por miedo a que se las roben..

“Pensábamos que el agua no iba a llegar hasta nuestra casa, porque así pasó el mes anterior. Pero ahora subió hasta la ventana”, reconoció Mirta Beatriz Díaz, apenas se bajó de la lancha en la que la rescataron del barrio Buenos Aires. Junto a ella venía Lorena Figueroa, con sus seis hijos, entre ellos dos bebés. “Ya nos habían dicho que podía haber inundación pero no creíamos que fuera a ocurrir. Estuvimos en la calle esperando a que nos vinieran a rescatar”, contó sin poder respirar de la angustia.

En solo tres horas, el río Marapa llegó a la plaza principal de Graneros. A las 19 ya solamente podían circular los tractores de la municipalidad que recorrían remolcando carros cargados con familias que llevaban sus muebles. Los gomones de la Policía Lacustre iba y venían con mujeres y niños que rescataba de los barrios Santa Rita y Buenos Aires.

A las 20 la ciudad estaba a oscuras. La energía eléctrica se había cortado por precaución. En la plaza, el agua estaba alumbrada por las luces de las sirenas de la policía lacustre. Mientras que en La Madrid, muchos vecinos ya se habían autoevacuado en la ruta.

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