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En el laberinto venezolano se ven cada vez menos las salidas

  • La tensión crece a diario en las calles.
  • La oposición exige un cronograma electoral y la destitución de los miembros del TSJ.
  • La MUD acusa de golpista al gobierno de Maduro.

En un día como el de hoy, hace 15 años, un fugaz golpe de Estado apartaba de la presidencia de Venezuela a Hugo Chávez y, por algo menos de tres días, instalaba en el Palacio de Miraflores al titular de la patronal Fedecámaras, Pedro Carmona Estanga. Con el polémico empresario, llegaba al poder el ala más dura de la oposición al líder bolivariano, la que en días previos había protagonizado masivas protestas en Caracas.

Sin embargo, la reacción de grandes sectores de población que habían sido beneficiarios de las políticas sociales de casi cuatro años de gobierno chavista y de las fuerzas armadas leales al mandatario revirtieron lo ocurrido el 11 de abril de 2002 y repusieron al presidente, quien seguiría en el cargo hasta su muerte, el 5 de marzo de 2013. En el medio, Chávez se impuso a sus detractores en numerosas contiendas en las urnas, incluido un referéndum revocatorio que ganó por paliza el 15 de agosto de 2004.

Quince años después, las calles de Caracas y otras ciudades están tanto o más polarizadas y tensas que entonces, y ahora son los opositores al sucesor de Chávez, Nicolás Maduro, quienes marchan casi a diario contra lo que tildan de golpe de Estado del Gobierno.

 

La tensión y las denuncias se multiplicaron cuando el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) privó de sus funciones e inmunidad a la Asamblea Nacional, el Parlamento donde la oposición tiene amplia mayoría desde su victoria electoral del 6 de diciembre de 2015.Y aunque el TSJ revirtió un par de días después, y en medio de una fuerte presión internacional sus polémicas sentencias 155 y 156, los opositores, nucleados en la Mesa de Unidad Democrática (MUD), consideran que el tribunal ha cometido un “golpe de Estado permanente” con más de 50 sentencias contra la AN, a la que el TSJ consideró “en desacato”.

Los opositores también apuntan contra el Ejecutivo, que el año pasado dilató hasta hacer irrealizable un referéndum con el que intentaban acortar el mandato del presidente y forzar nuevas elecciones generales. Un calendario electoral es el reclamo que la MUD antepone a cualquier posible negociación.

“Las elecciones presidenciales están previstas para 2018 y, constitucionalmente, el período del presidente Maduro concluye en 2019, pero la oposición pide un adelanto de esa fecha”, dijo a La Voz desde Caracas el periodista venezolano Manuel Cobela.

Además de postergar el referéndum, Cobela recordó que la titular del Consejo Nacional Electoral (CNE), Tibisay Lucena, enervó aún más a los opositores, cuando a fines del año pasado indicó que a raíz del tiempo dedicado a verificar requisitos y recursos para el referéndum era imposible organizar las elecciones de gobernadores, previstas para diciembre.

“Lucena afirmó entonces que los comicios para gobernador se harían en el primer semestre de este año y los de alcaldes en el segundo semestre. Pero ya estamos en abril y, sin fechas anunciadas, analistas y expertos consideran que no hay tiempo para cumplir con los nuevos plazos de esos comicios”, sostuvo Cobela.

El TSJ, en tanto, ordenó suspender las elecciones regionales hasta tanto no se complete el proceso de relegitimación de partidos políticos, quizá recién en mayo.

Sin embargo, en una aparición televisiva el domingo, Maduro habló de la agenda electoral postergada. “Estoy ansioso de que se convoquen elecciones de alcaldes y gobernadores bien pronto para darle una pela (una victoria contundente) a esta gente”, dijo.

Maduro, quien antenoche viajó a Cuba y ayer recibió el apoyo de los países que integran el Alba (Alternativa Bolivariana para las Américas), denunció además un “plan intervencionista” de Estados Unidos en Venezuela, que –según dijo– ciertos sectores quieren imponerle a Donald Trump.

Desde la oposición rechazan cualquier llamado al diálogo, que en octubre pasado propiciaron los expresidentes José Luis Rodríguez Zapatero, Martín Torri­jos y Leonel Fernández y en la que participó el Vaticano. Para la MUD no se cumplieron las condiciones que exigía y que eran la liberación de políticos presos, un cronograma electoral, apertura de un canal humanitario de medicinas y alimentos y respeto a la Asamblea.

“La salida a la crisis no se ve cercana y en las calles, la tensión sigue in crescendo”, lamentó Cobela de cara al futuro de su país.

Reprimen otra marcha. Cerca de 60 personas resultaron heridas o lesionadas y 18 fueron detenidas ayer en Caracas, donde la Policía y la Guardia Nacional disolvieron con gases lacrimógenos y balas de goma, por quinta vez en 10 días, una marcha opositora.

Nombres del oficialismo

Nicolás Maduro, presidente. Sucedió como vice a Hugo Chávez, cuando este viajó a fines de 2012 a Cuba por motivos de salud. Fue elegido en abril de 2013. Su mandato expiraría en 2019.

Tarek el Aissami, vicepresidente. Era el gobernador del Estado de Aragua hasta que fue designado por Maduro como su nuevo vice, en enero pasado. Estados Unidos lo vinculó con el narcotráfico.

Diosdado Cabello, diputado de la AN. Era uno de los marcados como posibles sucesores de Chávez. Presidió hasta enero de 2016 la Asamblea. Militar de origen, tiene fuerte nexo con el Ejército.

Jorge Rodríguez, alcalde caraqueño. Es uno de los referentes en el Partido Socialista Unido de Venezuela, PSUV. Se le atribuye ser referente de una de los sectores que disputan poder en el oficialismo.

Nombres en la oposición

Henrique Capriles, gobernador de Miranda. Fue el candidato presidencial de la MUD en octubre de 2012 y abril de 2013. Denunció y apelará una inhabilitación por 15 años para cargos políticos notificada el viernes.
Leopoldo López, Ptdo. Voluntad Popular. Condenado a casi 14 años por hechos derivados de las protestas opositoras que lideró en 2014, es uno de los presos por los que la MUD exige libertad inmediata.
Henry Ramos Allup, acción Democrática. Unos de los líderes más veteranos y representante de viejos partidos en la MUD, presidió la Asamblea en 2016 y ha declarado su intención de ser candidato presidencial.
Julio Borges, presidente de la AN. Miembro del partido Primero Justicia que lidera Capriles. Desde comienzos de este año preside la Asamblea y ha estado al frente de las marchas contra fallos del TSJ.