En su último día en Colombia, Francisco rezó por Venezuela

  • El Papa rechazó la violencia política y pidió una solución para la crisis del país caribeño.
  • Desde Cartagena de Indias, llamó a trabajar para dar dignidad a los inmigrantes y descartados.

En su último día de visita en Colombia y desde la casa santuario del santo de los derechos humanos, San Pedro Claver, el papa Francisco rechazó la violencia política en Venezuela y llamó a que se solucione la grave crisis en esa nación sudamericana.

“Desde este lugar quiero asegurar mi oración por cada uno de los países de Latinoamérica y de manera especial por la vecina Venezuela”, expresó ayer el pontífice desde la ciudad de Cartagena de Indias, que se llenó de colores para recibirlo en la última etapa de su visita de cinco días en Colombia.

Durante su recorrido por una ciudad doblemente amurallada por las paredes construidas en el siglo XVI y por el imponente operativo policial, el pontífice expresó su “cercanía a cada uno de los hijos e hijas de esa amada nación (Venezuela), como también a los que han encontrado en esta tierra colombiana un lugar de acogida”. En el último año, el gobierno de Juan Manuel Santos calcula en decenas de miles los venezolanas que han cruzado la frontera entre ambos países.

“Desde esta ciudad, sede de los derechos humanos, hago un llamado para que se rechace todo tipo de violencia en la vida política y se encuentre una solución a la grave crisis que se está viviendo y afecta a todos, especialmente a los más pobres y desfavorecidos de la sociedad”, agregó Jorge Mario Bergoglio.En ese marco, tras recorrer un barrio periférico en el que bendijo la piedra inaugural de un complejo para personas sin techo, el Papa pidió la intercesión de la Virgen “por las necesidades del mundo y de cada uno de sus hijos”.

A inicios de agosto, en un comunicado de la secretaría de Estado del Vaticano que pedía la suspensión de la Asamblea Constituyente convocada por el presidente Nicolás Maduro, Francisco había asegurado que seguía de cerca la crisis venezolana y “sus implicaciones humanitarias, sociales, políticas, económicas e incluso espirituales”.

“Modo Papa”

Sin lluvias y con gente de todo la costa colombiana en sus calles, la zona céntrica de Cartagena se puso en “modo Papa” desde las primeras horas de ayer.

De frente a una de las entradas al centro histórico de la ciudad colonial, donde Francisco pronunció el Ángelus, Alexandra Barrancos y su familia se apostaron desde temprano para ver pasar al Pontífice. “Esperamos mucho su visita y queremos que deje Colombia con el mejor recuerdo posible. Necesitábamos mucho que viniera”, dijeron en coro, mostrando un pin con el lema de la visita: “Demos el primer paso”.

Antes del llamado por Venezuela, Francisco había denunciado que todavía hay “millones de esclavos en el mundo” y convocó a trabajar “por los que sufren la violencia y la trata”.

El Papa, de formación jesuita, tuvo durante la última etapa de su visita a Colombia el tradicional momento de encuentro con la Compañía de Jesús, con la figura de San Pedro Claver como eje. De hecho, el Pontífice recitó el Ángelus delante de la Iglesia que homenajea al jesuita español convertido en símbolo de la lucha por los esclavos negros.

“Todavía hoy, en Colombia y en el mundo, millones de personas son vendidas como esclavos, o bien mendigan un poco de humanidad, un momento de ternura, se hacen a la mar o emprenden el camino porque lo han perdido todo, empezando por su dignidad y por sus propios derechos”, criticó el Pontífice durante el rezo mariano.

Por la pacificación

Tras el Ángelus, el Pontífice encabezó una misa en el puerto de Cartagena para más de 250 mil personas, ante las que dijo: “Las heridas hondas de la historia precisan necesariamente de instancias donde se haga justicia, se de posibilidad a las víctimas de conocer la verdad, el daño sea convenientemente reparado y haya acciones claras para evitar que se repitan esos crímenes”.

Así, en sus últimas palabras en suelo colombiano, insistió con su mensaje de apoyo al proceso puesto en marcha en 2016 con los acuerdos de paz entre el gobierno y la ahora ex organización guerrillera Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc).

“Aprendimos que estos caminos de pacificación, de primacía de la razón sobre la venganza, de delicada armonía entre la política y el derecho, no pueden obviar los procesos de la gente”, agregó en la ciudad que el año pasado fue sede de la firma de los acuerdos de paz. Insistió en la necesidad de incorporar en los procesos de paz “la experiencia de sectores que han sido invisibilizados”.

El Papa despegó por la noche hacia Roma, donde aterrizará hoy.

Pudo ver la pobreza de “la otra Cartagena”

El Papa visitó ayer el barrio San Francisco de Asís, uno de los más deprimidos de la turística ciudad de Cartagena de Indias.


 

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