Expectativa por situación del cura Rosa Torino

El Tribunal de Impugnación debe resolver el pedido de libertad solicitado por la defensa.

En el curso de este mes el Tribunal de Impugnación podría resolver la prisión preventiva del cura Agustín Rosa Torino, quien está detenido desde diciembre de 2016, acusado del delito de abuso sexual gravemente ultrajante. Para su abogado defensor, Raymundo Sosa, “no hay argumento de peso para mantener a mi cliente privado de su libertad, por lo que estimamos que esta situación se tiene que resolver de un momento a otro”.

La apelación presentada por el letrado recayó en el juez de cámara Luis Félix Costas, integrante de la Sala IV del tribunal del alzada, y de su decisión depende la situación del religioso, quien está alojado en el penal de Villa las Rosa. Lo que Sosa solicitó en su presentación es la libertad domiciliaria del pastor de la Iglesia Católica, quien padece de diabetes, presión y otras enfermedades.

“No hay ningún riesgo de que mi cliente pueda fugarse ni entorpecer la investigación, porque él ha demostrado que está dispuesto a enfrentar este proceso para probar su inocencia”, expresó el abogado Sosa. El penalista recurrió a esta instancia luego de que la jueza de Garantías, Ada Zunino, le denegara la excarcelación en consonancia con el criterio de la fiscal de Delitos contra la Integridad Sexual, Luján Sodero, quien tiene a su cargo la investigación de este caso que alcanzó amplia repercusión a nivel nacional.

Los cargos

Rosa Torino fue imputado en esta causa a partir de las denuncias de abuso sexuales presentadas por dos exnovicios de la congregación Discípulos de Jesús de San Juan Bautista fundada por el religioso. Según los jóvenes, el drama para ellos comenzó en la filial de la institución, en la provincia de Santa Cruz, a donde Rosa Torino los envió para que quedaran bajo la tutela de su colaborador, el sacerdote Nicolás Parma.

Ambos declararon que este religioso abusó de ellos en reiteradas oportunidades y acusaron a Rosa Torino no solo de haber sido cómplice de estos aberrantes hechos, sino de haber procedido de igual manera cuando retornaron a Salta. Yair Gyurkovitz declaró que empezó a sufrir los abusos a los 14 años y que su calvario terminó cuando se escapó de la congregación que dirigía Rosa Torino desde la parroquia Santa Cruz, en esta ciudad. Lo propio hizo el otro denunciante, oriundo de la provincia de Buenos Aires. Junto al sacerdote fue detenida la exmonja María Alicia Pacheco, quien también fue acusada de abuso sexual reiterado. En este caso la víctima fue una exmonja que cursó su noviciado en la congregación Discípulos de Jesús.

La investigación en torno del cura Parma fue remitida a la Justicia de la provincia de Santa Cruz, por cuestión de jurisdicción. De ese sacerdote solo se sabe que está radicado en Barcelona, España.

 

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