Fabián Tarrío: “Salta se equivocó al no postergar la promoción con las tarjetas en los comercios de frontera”

El 8 de octubre pasado dejó de regir en cuatro ciudades de frontera de Salta un plan que implementó la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) para que los comercios de esos lugares puedan ofrecer sus productos en 12 cuotas sin interés con cualquier tarjeta de crédito. Los municipios que contaban con la oferta, que duró tres meses, eran San Ramón de la Nueva Orán, Aguas Blancas, Tartagal y Salvador Mazza.

El plan cayó a nivel local, pero no en otras diez provincias que limitan con países vecinos donde sus administraciones decidieron postergar la percepción del impuesto de Ingresos Brutos a los comerciantes fronterizos de sus jurisdicciones, que era la condición que pedía la CAME para continuar la promoción bancaria hasta el 6 de enero próximo.

Sobre ese tema y también de las propuestas que el sector empresario le presentó al presidente Mauricio Macri, al día siguiente de que el mandatario anunció las reformas que quiere implementar, el presidente de la CAME, Fabián Tarrío, habló con El Tribuno.

¿Qué puntos se deben tener en cuenta en las reformas tributaria y laboral? 
Uno es el tema de Ingresos Brutos, que es un impuesto regresivo que se aplica en todos los sectores y se multiplica porque se suma en los distintos eslabones de la cadena, desde el fabricante, el distribuidor, el mayorista hasta el minorista y esto termina encareciendo el producto final y eso nos saca de mercado. Después tenemos el tema laboral, creemos que las pymes de las provincias más alejadas del centro neurálgico del país tienen una problemática seria por los aportes patronales, que deben disminuir o que sean tomados a cuenta del pago del IVA para que sea más fácil al empleador tener mano de obra formal y no la informal, que a crecido notablemente.

A eso se suma los problemas de competitividad de las provincias por su lejanía con los puertos…
La logística para esas provincias es cara, a cualquiera que tiene que enviar un container hacia Buenos Aires le sale más caro que desde el puerto de Buenos Aires a Róterdam (Holanda), esas provincias necesitan algún estímulo para crecer. Además el tema del comercio de frontera es muy delicado, porque la diferencia en precios con los países limítrofes es abismal, por eso hemos hecho ese convenio para nosotros muy exitoso con las tarjetas de crédito que se refiere a vender en las ciudades de frontera, con todas las tarjetas, en 12 cuotas sin interés.

¿Ese convenio tuvo continuidad en Salta?
El primer tramo del plan, de 90 días, no representaba ningún esfuerzo para la Provincia, lo hacía CAME con las tarjetas de crédito, que absorbieron gran parte del financiamiento y el comercio otra parte. En tanto, el consumidor no pagaba nada extra en las cuotas. Pero para que el convenio se extienda por 90 días más, a partir del 8 de octubre, necesitábamos que las provincias postergarán la percepción de Ingresos Brutos.

No se pidió que no cobren el impuesto, sino que lo posterguen…
Un esfuerzo financiero se les pidió a las provincias, nada más. La mayoría lo aceptó, pero algunas, como Salta, no lo hizo.
Los ministros de Economía a veces son más duros, tendrán que manejar una situación financiera más difícil, pero a nosotros se nos ocurre que se equivocaron porque no me cabe duda que si hubiesen aceptado postergar esta percepción de los Ingresos Brutos en los comercios se iba a vender más.

Es verdad que al consumidor le gusta comprar más barato, pero también es cierto que tiene que desplazarse hacia el otro lado de la frontera para hacerlo, con todo lo que eso implica, pero además con el desembolso al contado de lo que compra, aunque sea más barato quizás no lo pueda pagar de esa manera, entonces el consumidor elige pagar en 12 cuotas sin interés y en su país. Qué quiere decir esto, que si un comercio vendía, por ejemplo, $10 de forma normal, quizás vendería $15 con las 12 cuotas y con eso se compensaría el esfuerzo financiero de recaudación para la Provincia. Además, todos sabemos que la venta con tarjetas es siempre en blanco.

¿El Gobierno nacional tiene alguna política industrial?
Creo que sí y va de la mano de la gran industria. La agroindustria, el agro, la obra pública y la construcción, todo eso moviliza todo un aparato productivo que seguramente va a llegar a muchos sectores. De hecho, en la construcción hubo un aumento importante del trabajo. Y lo que moviliza al mercado interno es que haya trabajo, porque lo que gana la gente, lo gasta. El trabajador no especula con lo que gana, porque no le alcanza, lo que hace es mejorar su cotidiano vivir, con las cosas que, en general, hacen al mercado interno.

¿La promoción hacia las pymes, que son las principales generadoras de trabajo, están orientadas hacia esa gran industria que empezó a reactivarse?
Claro que sí, todo va de la mano. La pequeña empresa se acopla al crecimiento. Pero hacen falta herramientas, que están dadas en buena parte por la ley pyme, que es un buen instrumento, al igual que la ley de emprendedores. En la ley pyme se deben reglamentar los artículos 10 y 11, que favorecen a las economías regionales y de frontera, para que tengan beneficios impositivos que incentiven a invertir.

 

Por Pablo Ferrer


 

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