La Cámara alta convirtió en ley la quita de la patria potestad por distintos delitos

También se aprobó un programa de acompañamiento a chicos sin cuidados parentales.

El Senado convirtió en ley con 47 votos afirmativos un proyecto para disponer la privación de la responsabilidad parental para los homicidas de sus parejas, involucrando a ambos progenitores.
En principio, el proyecto presentado por los senadores Juan Manuel Abal Medina y Marina Riofrío (PJ-FpV) sólo incluía a los femicidas, pero fue modificado en la Cámara de Diputados el pasado 26 de abril. “Las modificaciones fueron enriquecedoras”, consideró Riofrío este miércoles.
Se establece que los cuatro hechos aberrantes que implican la pérdida automática de la responsabilidad parental son los de homicidio agravado por vínculo, por violencia de género, lesiones gravísimas y abuso del hijo o hija.
La suspensión de la responsabilidad parental se aplicará cuando se dicte el procesamiento, salvo cuando se trate de una mujer que, en legítima defensa, mate a su pareja. Es decir, si el homicidio es cometido por la mujer hacia el hombre pero hubiera existido violencia de género previa.
También con 47 votos a favor y ninguno en contra se sancionó la creación de un “Programa de Acompañamiento para el Egreso de Adolescentes y Jóvenes sin Cuidados Parentales”, destinado a personas de entre 13 y 21 años.
Se trata de un programa de adhesión voluntaria, que se divide en dos tipos de ayuda: por un lado, un acompañamiento personal al joven en distintas áreas -como educación, salud, trabajo y vivienda-, y por otro, una asignación económica mensual.
La misionera Sandra Giménez resaltó que los “jóvenes que no pudieron ser adoptados y se quedaron viviendo en hogares hoy son más de 10 mil en Argentina”. Y celebró la ley por “nuestro compromiso de poner en agenda acciones que impacten en la infancia y la juventud argentina”.

Los hijos de mujeres asesinadas por violencia de género ahora están protegidos por una ley: de qué trata la nueva normativa

El proyecto fue aprobado ayer; qué dicen las estadísticas; el perfil de los femicidas.

En los últimos cinco años, al menos 1400 mujeres fueron asesinadas en la Argentina en el marco de casos vinculados a la violencia de género . Así lo establecen los datos recolectados por la ONG La Casa del Encuentro.

Teniendo en cuenta que la mayoría de los femicidas tenían algún vínculo con las mujeres que asesinaron, hay otro dato que preocupa: los niños, las otras víctimas de la violencia de género. Entre 2012 y 2016, al menos 1815 hijos se quedaron huérfanos tras las asesinato de sus madres, y 64% de ellos eran menores de edad. Cada año, más de 300 chicos pierden a sus madres por femicidio.

#Niunamenos: cómo es la vida de los hijos de las mujeres asesinadas por la violencia de géneroEn ese marco, desde la Casa del Encuentro, y con el apoyo de otras ONG y organizaciones, impulsaron una ley para proteger a estos niños. A este proyecto inicial se sumaron varios otros que en conjunto dieron lugar a una ley que fue aprobada ayer. Se trata de una normativa por la cual se privará de la responsabilidad parental (patria potestad) a las personas que han sido condenadas por femicidio, por lesiones graves contra la madre o sus hijos o por abuso infantil. También incluye a estos delitos en grado de tentativa.

Dos casos

Dos casos que marcaron esta lucha, y el impulso para promover la normativa, fueron el de Adriana Marisel Zambarno y Rosana Galliano.

Zambrano, fue asesinada a golpes y patadas por el padre de su hija en 2008. Tras la golpiza,las encontraron a ambas tiradas en la cama: Marisel yacía muerta, Josefina, de apenas 9 meses, lloraba a los gritos.

Galliano fue asesinada a balazos en la puerta de su casa en 2008 en Exaltación de la Cruz, sus hijos Jerónimo y Nehuén tenían 4 y 3 años. La justicia condenó a José Arce, padre de los niños, a prisión perpetua por el homicidio. La sentencia también alcanzó a Elsa Aguilar, madre de Arce. Hoy ambos cumplen prisión domiciliaria, y los chicos viven con ellos.

El perfil de los femicidas

¿Qué se sabe de los femicidas?¿Hay patrones comunes entre ellos? Si bien cada caso tiene sus particularidades, las estadísticas permiten trazar ciertas características comunes que determinan el perfil de los hombres que cometen estos crímenes.

El 60% (842) de los asesinos de los últimos 5 años (2012-2016), tienen entre 19 y 50 años, según el relevamiento de la Casa del Encuentro.

Pero un dato que se repite en la gran mayoría de los casos, es el vínculo que los femicidas tienen con la víctima. En el 62% (862) de los casos de los últimos 5 años, el asesino era la pareja, esposo o novio actual o ex de la víctima.

El año pasado, en 187 de los 290 femicidios ocurridos en el país, las víctimas eran parejas o ex parejas del asesino. En otros 48 casos, el homicida era un familiar de la mujer.

Los datos también permiten establecer que entre 2012 y 2016, el 50% de las víctimas murieron baleadas o apuñaladas, esto equivale a un total de 683 casos.

En tanto, en 165 casos de femicidios de los últimos 5 años, ya existían denuncias previas, y en 132 hubo indicios de abuso sexual.

Por otra parte, el 50% (562) de los femicidios en los últimos 5 años, ocurrieron en la vivienda compartida entre el femicida y la víctima o en el hogar de la mujer asesinada. Sin embargo existe otro dato alarmante: 112 casos ocurrieron en la vía pública.

Como es el perfil de los femicidas
Como es el perfil de los femicidas. Foto: Archivo / Fabián Marelli

“Un rasgo en común que tienen los femicidas es la deshumanización de las mujeres para elevar su autoestima, como si estuviesen obligadas a cumplir la función que ellos tienen internalizada”, explica Laura Quiñones Urquiza, especialista en técnicas de perfilación criminal. “Muchas de estas mujeres llegan a un punto en que no pueden someterse a tanto control e intentan imponer su voluntad, se dan cuenta que se trata de un vínculo patológico y dicen basta. Para algunos de estos hombres, el no de ellas es no querer cumplir con sus expectativas, sosteniendo una función que para ellos, deben cumplir y por eso consideran merecen ser aniquiladas”, añade.

Con respecto a si es posible detectar antecedentes a estas situaciones violentas, Quiñones Urquiza sostiene: “Algunos de estos comportamientos precursores implican maltrato psicológico y emocional de vieja data, prácticamente invisibles que son racionalizados. Les hacen creer a sus víctimas que se trata de amor y atención, pero no son nada más que manipulación y desvalorización que suele estar naturalizado en sus parejas”.

En ese sentido coincide Ada Rico, de la Casa del Encuentro: “Si hay un rasgo común en todos los casos para destacar, es el control.Los hombres violentos son controladores porque necesitan a esa mujer como posesión”.

“Cuando ya tienen una relación aparecen los celos, el aislamiento. Aislar a la mujer les sirve, le impide a ella compartir su experiencia y la termina naturalizando”, detalla Rico. Y agrega: “Empiezan manipulando, con algunos comportamientos sutiles, disfrazados de preocupación y amor”.

“Por eso lo primero que hacemos con las mujeres que llegan a la Casa es buscarles redes de contención. Te das cuenta de que se dejaron de hablar hasta con sus amigas, su familia. Tienen que revincularse”, enfatiza Rico.

En tanto, destaca un dato fundamental: “Esta problemática atraviesa todos los sectores económicos y sociales”. Además, Rico señala que es importante asesorarse antes de hacer una denuncia de violencia de género, para lograr armar una red de contención que le permita a la mujer llevar adelante el proceso.

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