La contaminación del río Arenales se ve hasta en las imágenes satelitales de Google

Las concentraciones de bacterias fecales y los niveles de metales pesados exceden largamente los límites legales.La depuradora de la zona sur está saturada. Para ampliarla y frenar las descargas crudas se necesitan más de $1.000 millones.

 Uno de los carteles que la Justicia ordenó poner en 2010

Las vistas satelitales de Google Maps sobre la ciudad de Salta confirman, en la zona de finca San Javier, que una buena imagen vale más que mil palabras. Desde el caño de descargas de la depuradora de la zona sur hacia el dique Cabra Corral se observa un abrupto cambio de tonalidad en las aguas del río Arenales.
La turbiedad, que concuerda con elevados indicadores de contaminación, se desprende de la tubería, de 600 milímetros de diámetro, que vierte los efluentes de la desbordada planta de tratamiento cloacal. La boca de descargas corre sobre la línea divisoria de las instalaciones que pertenecen a Aguas del Norte (Cosaysa) y el vertedero de residuos que opera Agrotécnica Fueguina.

Las dos empresas ocupan el centro del escenario en varias denuncias que, en los últimos tiempos, movieron actuaciones en tribunales federales y provinciales.
Recientes muestras tomadas en la zona de descargas de la depuradora de la zona sur y aguas abajo del vertedero, revelaron indicadores de contaminación bacteriológica y fisicoquímica parecidos a los del Riachuelo de Buenos Aires.

Bacterias fecales

A fines de agosto, en las inmediaciones del caño de la planta de tratamiento cloacal, el municipio hizo tomar muestras que arrojaron niveles de coliformes fecales de 360 millones de UFC/ml. Esa cantidad de Unidades Formadoras de Colonias (UFC) por mililitro de agua excede, en cientos de veces, los valores aceptables para la vida acuática. También expone a la población ribereña a enfermedades de transmisión hídrica.
Aguas abajo del vertedero, el río tiene similares concentraciones de coliformes fecales.
El 95% del citado grupo de bacterias está representado por la Escherichia coli y ciertas especies de Klebsiella.
La elevada contaminación orgánica también se refleja en los parámetros de demanda química y biológica de oxígeno.
En la línea de la planta depuradora se midió una Demanda Química de Oxígeno (DQO) de 357 miligramos por litro (mg/l). Aguas abajo del vertedero, el valor alcanzó los 429 mg/l. La resolución 011, que dictó en 2011 la entonces llamada Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable (SEMADES) de la Provincia, fijó el valor máximo de DQO permitido en 250 mg/l. En la ordenanza municipal 10438, que rige desde fines de 2000 en la capital salteña, el límite está establecido en 125 mg/l.
En cuerpos de aguas superficiales no contaminados, los niveles usuales de DQO son inferiores a 20 mg/l. En cursos que reciben distintos tipos de efluentes suelen superar los 200 mg/l.
La Demanda Biológica de Oxígeno (DBO) es otro indicador de contaminación orgánica que expresa la cantidad de materia susceptible de ser consumida u oxidada por medios biológicos.
A la altura de la planta depuradora, se midió en el río Arenales una DBO de 238 mg/l. Aguas abajo del vertedero el valor subió a 286 mg/l. El límite máximo fijado por la resolución provincial y la ordenanza capitalina es de 50 mg/l.

Metales pesados

Estudios que el Ministerio Público encomendó al Departamento Técnico y Científico del Cuerpo de Investigaciones Fiscales (CIF), también confirmaron que en ese tramo del río Arenales las concentraciones de metales pesados exceden, hasta en decenas de veces, los valores máximos permitidos por las normas de emisión y volcamiento de aguas residuales en cursos hídricos.
En relación con los análisis fisicoquímicos, el fiscal penal 8, Federico Jovanovics, informó que en las cercanías de la planta depuradora de la zona sur se midió un contenido de cobre de 5 microgramos por litro (ug/l). Aguas abajo del vertedero, las muestras arrojaron 13 ug/l. El valor máximo aceptado por la normativa nacional de residuos peligrosos es de 2 ug/l.
En el caso del cinc, se midieron 400 y 500 ug/l, respectivamente, cuando el límite legal es de 30 ug/l.
En nitritos, los análisis de laboratorio determinaron concentraciones de 380 ug/l. Para ese tipo de sales, que están presentes en el agua en estado de oxidación, el valor máximo aceptado es de 60 ug/l.

Una cuenca enferma

Las acciones de las últimas cuatro décadas no evitaron la progresiva degradación del río Arenales y Cabra Corral. La crisis ambiental exige urgente atención, porque desaprensivos hábitos hogareños, basurales dispuestos en los cauces, filtraciones de lixiviados, volcamientos cloacales e industriales irregulares y años de retraso en la infraestructura de saneamiento convirtieron a la cuenca en un ambiente insano que no tolera más miradas distraídas.

Algunos antecedentes de la crisis ambiental

2010 | Justicia Federal 

El juez Julio Bavio ordenó a Aguas del Norte (Cosaysa) y al Ente Regulador de Servicios Públicos que instalen carteles en el río Arenales para advertir a la comunidad sobre su contaminación con efluentes cloacales e industriales.

2011 | Demanda

Asodelco, una asociación de consumidores, presentó una demanda la por falta de tratamiento de los efluentes cloacales. La entidad, que preside Luis Caro, espera la resolución final de la Corte Suprema de Justicia.

2011 | Barrios afectados

Vecinos inundados en Ceferino, otras villas vecinas y barrios del sudeste de la capital salteña presentaron una demanda ante la Justicia provincial en reclamo de obras de estabilización y saneamiento en el río Arenales.

2012 | Río y dique

La Red de Ciudadanos en Defensa de sus Derechos (Red Sol Salta) denunció ante la Justicia Federal de Salta la contaminación cloacal del sistema Arias-Arenales y la afectación de Cabra Corral con las aguas negras.

2016 | Denuncia del PO 

El bloque de concejales del Partido Obrero presentó una denuncia penal contra funcionarios municipales y provinciales por contaminación del río Arenales, con foco en los lixiviados del vertedero de finca San Javier.

2017 | Fallo judicial

En agosto, el juez Marcelo Domínguez ordenó a la Provincia y el municipio que presenten, en un plazo de tres meses, un plan de manejo del río Arenales, otro sanitario de emergencia y un programa de monitoreo.

Equipo de Investigación El Tribuno Equipo De Investigación El Tribuno


 

 

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