La Justicia pone contra las cuerdas a Temer

El Supremo Tribunal de Brasil investigará a ocho ministros, 24 senadores y 48 diputados por diferentes delitos de corrupción. Todo el sistema político está implicado. El presidente pidió no paralizar la república.

Si desde que la operación Lava Jato salió de los tribunales nadie en la clase política brasileña quedó exento de sospechas de corrupción, ahora, después del pedido de imputación para ocho ministros del Gobierno de ese país y decenas de parlamentarios, no muchos quedan sin figurar en alguna carpeta de lo judicial.

Ayer, uno de los principales diarios nacionales del vecino país, O Estado de Sao Paulo , estrelló en su tapa la noticia de que 98 dirigentes, muchos de ellos de primera plana –como el excandidato presidencial del PSDB, Aécio Neves–, habían sido marcados por la Procuración General que pidió al Supremo Tribunal Federal (STF) tenerlos como sujetos de investigación por delitos de corrupción, tráfico de influencias, fraude en licitaciones y demás contubernios.

La reacción del presidente de Brasil, Michel Temer, fue casi corporativa y da cuenta de que actores políticos de todos los colores trabajan aunados, sin distinción, para intentar permanecer.

“No podemos jamás paralizar la actividad. Tenemos que dar seguimiento al Gobierno, a la actividad legislativa, gubernamental y judicial”. Expresó esto sin dar a la prensa posibilidad de repreguntar, durante un discurso en Brasilia.

Fue una interlocución que, sin demasiados vericuetos interpretativos, puede comprenderse como mensaje de guerra a los jueces que investigan y, a la vez, como un guiño a la clase dirigente que pasa por un torbellino sin igual en la historia de la democracia brasileña.

Hombre clave

El pedido de imputación de Procuración cayó en manos de Edson Fachin, el relator del caso Lava Jato en el STF, quien reemplazó a Teori Zavascki, fallecido en un extraño accidente aéreo a fines del 2016.

Fachin autorizó investigaciones y pasó la lista: 74 políticos en base a denuncias hechas por la constructora Odebrecht.

Las denuncias se basan en revelaciones sobre el pago de sobornos y otros delitos hechas por 78 ejecutivos de Odebrecht, acusados en varios escándalos de corrupción, en su cooperación con la Justicia. Cooperación, por otra parte, producto de la seductora “delación premiada”, por la cual los jueces rebajan penalidades a quienes se declaran culpables y aportan datos concretos.

Odebrecht y el presidente

Odebrecht está envuelta desde hace meses en escándalos de corrupción en todo el continente.

La mayor firma de obras públicas de América latina admitió en diciembre haber pagado desde 2001 más de 785 millones de dólares en sobornos a políticos y funcionarios en una decena de países de la región. Brasil está en el centro de las investigaciones.

Las acusaciones podrían alcanzar incluso al propio Temer. De hecho, la Justicia brasileña debe juzgar pronto acusaciones de que la fórmula electoral con que Temer ganó las elecciones de 2014 como candidato a vicepresidente de Dilma Rousseff recibió financiación ilegal.

En caso de que sea declarado culpable, Temer, que sustituyó a Rousseff en la presidencia tras el impeachment contra la mandataria en agosto del año pasado, podría ser también destituido. La situación política en Brasil es tan compleja y general que algo así produciría un vacío de poder

Causa en movimiento

Cómo sigue. Tras el pedido de la Procuración General y con la autorización del relator del Tribunal Supremo, Edson Fachin, comenzará la investigación judicial exhaustiva, y con ella, es posible que en la medida en que haya mérito, la Justicia pueda librar órdenes para inhibir a funcionarios.

Por qué temer no. El presidente forma parte de los sospechados de incurrir en irregularidades, pero no fue procesado por una cláusula de la Constitución brasileña que impide juzgar a un jefe de Estado por delitos cometidos fuera de su mandato. Se le achaca haber recibido dinero para su campaña junto a Dilma Rousseff, de quien fue candidato a vicepresidente.

Delación. La Procuración General recogió los testimonios de 78 ejecutivos de Odebrecht, incluidos los propietarios, que delataron cómo y a quiénes sobornaban para obtener reducción de pena.

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