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La llegada del Papa Francisco a Chile podría beneficiar a San Juan

Pronostican que habrá un importante flujo de personas que usarán las vías terrestres para viajar al vecino país. El paso de Agua Negra estará entre los elegidos.

En enero del año que viene el Papa Francisco visitará tres ciudades chilenas y las autoridades del vecino país ya se preparan para recibir un gran flujo de turistas que cruzarán por tierra. Entre los pasos que verán aumentado su flujo está el de Agua Negra.

El jefe nacional de Extranjería de la Policía de Investigaciones de Chile (PDI), Víctor Nakada, proyectó un aumento del 12 por ciento en los pasos fronterizos por la visita del papa Francisco al país, que se realizará entre el 15 y 18 de enero de 2018.

La visita del Papa a Chile contempla las ciudades de Iquique, Santiago y Temuco, que comienzan a preparar los planes de contingencia para recibir a los cientos de miles de visitantes.

En Temuco, a 700 kilómetros al sur de Santiago, se espera que lleguen 800.000 personas, mientras que a Iquique, a 1.700 kilómetros al norte de la capital chilena, la estimación es que serán 400.000 los visitantes.

Es por eso que las autoridades preparan los planes de contingencia, en especial en la región de La Araucanía, donde se pretende disponer de colegios e internados para que funcionen como albergues, además de acondicionar parques, calles y espacios de estacionamiento para recibir a las más de 3 mil casas rodantes que se espera que lleguen desde Argentina, según reprodujo la agencia Télam.

En Iquique, los hoteles de 4 estrellas ya informaron que tienen reservado el 80% de su capacidad para la visita del Papa.

Los extranjeros que visiten Chile lo harán principalmente por el aeropuerto Internacional de Santiago, donde se espera un aumento casi del 20 por ciento en los arribos, y también por los pasos terrestres de Chacalluta en la región de Arica y Parinacota, Colchane en la región de Tarapacá y Los Libertadores en las cercanías de Santiago.

A pesar del aumento en los flujos migratorios, Nakada aseguró que “la seguridad y el control migratorio mantendrán el estándar de exigencia habitual”.