La Sociedad Rural asegura que en la última década productores de trigo y maíz perdieron u$s25 mil millones

La mayor parte de ese dinero quedó en el fisco y en la cadena exportadora.

El productor de trigo y maíz dejó de percibir unos u$s25.000 millones en la última década, suma que quedó en las arcas del fisco y en la cadena exportadora y en la que contribuyeron la caída de precios y la menor demanda interna.

Este dato surgió del trabajo titulado “La Agenda del Campo”, presentado ayer por el presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Luis Miguel Etchevehere, en el que se hizo una revisión de las dificultades que enfrentan en materia comercial y económica producciones tales como la agrícola, la ganadera y distintas economías regionales.

“Pedimos reglas claras y que den más estímulo a la inversión local: no somos un partido político sino una entidad gremial empresaria”, aseguró Etchevehere durante su presentación ante más de un centenar de empresarios, legisladores y productores rurales en la sede porteña de la SRA.

El titular de la Sociedad Rural recordó: “Hoy el sector destina un 83% de su actividad al pago de impuestos y eso, sumado a la caída de un 30% en el precio internacional de los commodities, hace que hoy todas las actividades productivas estén comprometidas y si no modificamos las reglas de juego, que estimulen la producción en lugar de ahogarlas, no vamos a tener resultados diferentes”.

Así, se indicó que el productor de maíz en la última década dejó de percibir en materia de precio unos u$s16.420 millones, de los que u$s5.583 millones fueron al fisco nacional por retenciones y otros u$s10.837 millones a exportadores y a otras producciones como la avícola, porcina, feedloteros, tambos y fábricas de etanol.

Algo similar sucedió en el caso del trigo, donde la Sociedad Rural afirmó que el productor no logró percibir unos u$s8.680 millones, que surgen de unos u$s3.573 millones captados por el fisco y otros u$s5.107 millones que quedaron en manos de exportadores, molinos harineros y en la industria farinácea.

Los especialistas de la SRA admiten que esta quita al bolsillo de los productores alcanzó al 50% del precio FOB Argentina, y que se origina porque a diferencia de Uruguay, la Argentina aplica derechos de exportación (un 23%). A ello hay que sumarle el impacto que suscitan las distorsiones comerciales (otro 27%) desde mayo de 2006, anunciadas para “cuidar la mesa de los argentinos” e impulsadas desde la Secretaría de Comercio Interior, a cargo de Guillermo Moreno, y que hoy continúan con su sucesor, Augusto Costa.

Para revertir esta situación, el ruralismo reclama la apertura de los mercados, que requieren “transparencia y competitividad”, la eliminación de retenciones trigueras y la simplificación de los esquemas tributarios, entre otras cuestiones.

Según la SRA, el sector agrícola requiere, ante la caída de los precios internacionales y las trabas internas, medidas para devolver rentabilidad al productor. “Con los rindes actuales ningún cultivo es rentable, y se está en una situación crítica“, reconoció Ernesto Ambrosetti, economista de la entidad.

Ambrosetti estimó también que el sector triguero requiere volver a contar con “clientes tradicionales como Brasil”. Este país, luego de que la política oficial llevó a la pérdida de varios contratos, optó cerrar compras de este cereal a mercados más alejados como Canadá, los Estados Unidos o Francia.

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