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Latinoamérica avanza en protección a la niñez prohibiendo el matrimonio infantil

La semana pasada El Salvador y Guatemala prohibieron por ley el matrimonio infantil, con lo que buscan revertir las cifras negativas que produce ese flagelo, sobre todo en términos de pobreza.

Latinoamérica ha aplicado durante los últimos años medidas jurídicas para blindar los derechos de la infancia con la prohibición del matrimonio infantil, aunque aún existen vacíos legales que dan lugar a esos enlaces con menores de edad.

La semana pasada El Salvador y Guatemala prohibieron por ley el matrimonio infantil, con lo que buscan revertir las cifras negativas que produce ese flagelo, sobre todo en términos de pobreza, y que fueron recogidas en el informe “Infancia Robadas 2017” de la ONG Save The Children.

El estudio detalla que en El Salvador el 21 % de las mujeres entre 15 y 19 años están casadas o viven en pareja, uniones por las que se han incrementado los embarazos a temprana edad, que en ese país alcanza una tasa de natalidad de 64,9 partos por cada 1.000 niñas de entre 15 y 19 años.

Guatemala tiene una tasa más baja de enlaces entre 15 y 19 años (19,8 %), pero presenta un alza en comparación con la cifra de natalidad de El Salvador al llegar a 80,1 partos por cada 1.000 niñas.

Costa Rica, una de las naciones más avanzadas en este aspecto, prohibió en enero que un menor de 18 años se case y se sanciona con hasta tres años de cárcel a los mayores de edad que mantengan relaciones sexuales con un menor de 15 años si entre ambos hay al menos 5 años de diferencia.

En Panamá, las cifras se reducen y entre 2011 y 2013 un total de 403 menores de edad contrajeron matrimonio, en parte debido a la prohibición legal que existe a menores de 18 años para realizar dicha unión, incluidas las comarcas indígenas.

En Trinidad y Tobago, el 9 de junio se estableció que la edad mínima para casarse es de 18 años.

A pesar de estos esfuerzos, en algunos países existen vacíos o excepciones en sus leyes, por las que el matrimonio infantil es permitido, como que el menor cuente con el permiso de sus padres o en caso de embarazo.

Según Unicef, el año pasado 700 millones de mujeres se casaron siendo menores de edad, número que puede subir a 1,2 millones en 2050.

Tal es el caso de EE.UU., donde la edad mínima es 18 años, pero permite a sus estados contemplar excepciones, como el matrimonio de menores de 16 años con el permiso de los padres, lo cual llevó a 248.000 menores de 10 años a casarse entre 2000 y 2010, según la organización Unchained At Last.

Brasil ocupa el primer lugar de la región y el cuarto en el mundo, según el Banco Mundial, con mayor número de casos de matrimonio infantil con cerca de 3 millones, pese a que se estipula los 18 años como edad mínima legal y tiene previsto en su legislación la anulación de los casamientos infantiles.

En Nicaragua con un permiso de los padres es suficiente para que los mayores de 16 años puedan casarse, vacío legal que ubica a ese país junto a República Dominicana en el primer lugar de Estados en la región con mayor número de niñas casadas, según Plan International.

En Cuba la edad mínima legal es la exigida por la ONU, aunque si los dos tutores de una mujer mayor de 14 años o de un hombre de 16 están de acuerdo con el matrimonio del hijo, este se puede desarrollar, lo que permitió que en 2016 se casaran 994 niñas de entre 14 y 18 años, frente a 95 niños de entre 16 y 18 años.

Puerto Rico exige 21 años para el desarrollo de matrimonios, a menos que el menor tenga 14 años o más y alguno de sus dos padres lo acompañen a realizar los tramites pertinentes, medida que algunas voces piden que sea anulada, ya que entre 2010 y 2016 se realizaron más de 1.900 matrimonios con jóvenes entre 14 y 16 años.

México contempla en su ley mínimo 18 años para desarrollar una unión de hecho, pero deja abierta la posibilidad en algunos estados a que los mayores de 14 años lo hagan con previa autorización de sus padres, sobre todo entre la población indígena.

Un manejo especial se da con las comunidades indígenas en Perú y Colombia, donde para el caso del primero algunas poblaciones, especialmente en la Amazonía, celebran uniones entre menores de 16 años con base en sus tradiciones, cosmovisión y cultura.

En Colombia, en etnias como la Wiwa o la Wayú es común que se realicen matrimonios entre hombres mayores y niñas, siempre y cuando la mujer “pase la etapa de desarrollo” y tenga su primera menstruación.

En Venezuela, el código civil permite el matrimonio a las menores a partir de los 14 años, mientras que los varones pueden casarse desde los 16, si bien los menores de edad precisan del permiso de sus padres, abuelos o tutores.

La ley de Matrimonio Civil en Chile establece que la edad mínima para contraer matrimonio es de 16 años y señala que si se trata de un menor de edad debe ser voluntaria y contar con una autorización.

En Bolivia se establece como edad mínima los 18 años, si bien existe una excepción para los infantes de 16 años siempre que cuenten con una autorización, no obstante, varias organizaciones han denunciado casos en los que se ha obligado a los menores de edad víctimas de violación sexual a casarse con sus agresores.