Lenta recuperación del teatro en los primeros 5 meses

Las cifras arrojaron un crecimiento de 4% en cantidad de espectadores.

Los productores teatrales recibieron ayer el informe del borderaux con una sensación ambigua: las cifras arrojaron un crecimiento de espectadores pero de sólo un 4% respecto del año pasado, en tanto la recaudación aumentó un 38% pero el desglose real le da el 34% a la inflación y sólo el resto a la mejora en convocatoria. El sector admite que esperaba más, habida cuenta de la fuerte caída del año pasado y la atractiva oferta actual en figuras; sin embargo, también reconocen que la calidad de la oferta bajó.

“No es de las mejores épocas artísticas del teatro comercial”, dijo a este diario Sebastián Blutrach, presidente de la AADET (Asociación Argentina de Empresarios Teatrales), productor teatral y dueño del teatro Picadero. “Recuerdo que entre 2007 y 2011 había una oferta muy interesante en el circuito comercial, al punto de que en una misma temporada convivían tres Arthur Miller y obras de Tennessee Williams, lo que hoy es claramente inviable. Es una cartelera popular con predominio del humor”, reconoció.

En términos globales, la cantidad de funciones arroja un 14% menos que el año pasado, lo que implica un crecimiento aun mayor en las obras a la que les va bien. Mayo fue un mes donde se creció menos respecto de abril, que tuvo un positivo del 24% .

Los empresarios teatrales coinciden en que la actual es una de las carteleras más fuertes de los últimos 20 años en cuanto a figuras convocantes para el público (Guillermo Francella, Ricardo Darín, Julio Chávez, entre otros), pero ni siquiera así se ve del todo reflejado en la taquilla. “Tenía más expectativa por los nombres pero lo que se creció fue por la fuerza de los productores de sostener espectáculos atractivos. Hubo una clara apuesta del sector para que esto sucediera, porque el teatro no es obligatorio: si no te dan un gancho te quedás en casa viendo series o vas al cine, sobre todo teniendo en cuenta el valor de la entrada”, explicó Blutrach.

La tendencia a más obras con menos actores para que reditúe la inversión llevó a Carlos Rottemberg a apostar por un segundo complejo multisalas, el Multiteatro Esmeralda, que será una reconversión del Tabarís, similar a la estructura del Multiteatro (donde antes funcionaba una única sala, el Blanca Podestá, y que en el futuro pasará a llamarse Multiteatro Libertad). Rottemberg dijo a ámbito financiero: “Se me ocurrió cuando en 2015 se sancionó la Ley del Actor y siguió madurando por la caída de espectadores del año pasado, lo que llevó a producir elencos con pocos actores. De ahí que apunté a un cambio para neutralizar costos y maximizar el rendimiento, es decir, prorratear gastos fijos en más escenarios”.

Actualmente, el precio promedio de un espectáculo con primeras figuras es elevado, unos 700 pesos. Blutrach enfatizó que los espectáculos más caros son los que logran mayor convocatoria, por caso, los más vistos de mayo fueron “Sugar”, “Un rato con él” (Suar-Chávez), “Escenas de la vida conyugal” (Darín-Rivas), Bossi Master Show (Martín Bossi), “Nuestras mujeres” (Francella-Puig-Marrale), “Los vecinos de arriba” (Florencia Peña y Diego Peretti), “Toc Toc” y “Los puentes de Madison” (Araceli González-Facundo Arana).

“Cuando hay crisis de consumo, lo que se ve es una polarización”, continuó. Desaparece el medio y están los espectáculos que van bien o los que van mal. El público teatrero con poder adquisitivo consume sin importar el precio de la entrada, en cambio puede haber obras con entradas a 450 pesos que no tienen ese brillo en la marquesina y entonces se cuestiona el valor. El público que debe elegir si pagar una entrada o hacer otra cosa ha bajado su asiduidad o ha dejado de venir”, sigue Blutrach, quien al ser propietario de salas y un restaurant, dice tener un doble termómetro del consumo: “En mi sala funcionan bien los espectáculos pero no tanto el restoran, la gente come en su casa, ve la obra y toma un café o elige comer una pizza. Por eso uno de los datos positivos de esta crisis es para el delivery de empanadas o pizza”. Blutrach tendrá dos estrenos en agosto: una obra con Mex Urtuizberea y textos de Pedro Saborido, dirigido por Daniel Casablanca y otra sobre bulling llamada “El pequeño Pony”, con Alejandro Awada, Melina Petriella y dirección de Nelson Valente. La reapertura del Teatro San Martín podría mejorar la convocatoria, ya que el valor de sus entradas (tanto para la sala Casacuberta como la Martín Coronado) oscila entre los 90 y los 150 pesos (según la ubicación). En el off, el valor promedio de una entrada va de los 200 a los 250 pesos.


 

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