“Los curas no sabemos desconfiar, por eso no servimos para la política”

El arzobispo Cargnello habló sobre la suspensión en el ministerio sacerdotal al presbítero Jorge Crespo, candidato a diputado provincial del gobernador Juan Manuel Urtubey.

“No es una cuestión personal ni interpersonal, sino de disciplina de la Iglesia. La Iglesia establece una serie de reglas que nosotros aceptamos cuando pedimos ser ordenados y entre esas disposiciones está cuál es nuestra actuación en la política”, argumentó el arzobispo de Salta, Mario Cargnello, en relación con la suspensión del ministerio sacerdotal que pesa desde el 4 de mayo sobre el presbítero Jorge Crespo. Este sacerdote, sin consultar a las autoridades eclesiásticas ni poseer la autorización canónica, se presentó en las PASO -celebradas el 12 de abril pasado- como candidato a diputado provincial por el Frente Salteño. Ahora peleará por una de las 9 bancas que se disputarán en las elecciones generales del 17 de mayo.
“Se lo suspende, no puede celebrar misa, administrar los sacramentos, usar el hábito clerical ni ejercer las potestades del sacerdocio”, enfatizó Cargnello. Añadió que la medida se extenderá indefinidamente.
El afiche que promociona la candidatura de Jorge Crespo lo muestra a la derecha del gobernador Urtubey. Entre ambos se colocó la leyenda: “Por más transparencia”. Aunque antes circulaba otra imagen de Crespo con una evocadora frase: “Sos paz, sos pan, sos educación, sos trabajo, sos techo… sos más. Construyamos tus sueños”. En toda la cartelería se lo menciona como “cura” y aparece fotografiado con el alzacuellos, la tira blanca de material rígido que los sacerdotes se ciñen al cuello de la camisa.
“Les pedimos a los gobernantes que sean veraces y no engañen a la gente, y este modo de decir puede inducir a error, convertirse en un engaño. La gente cree votar a un sacerdote y él dice que ha sacrificado su sacerdocio por la candidatura”, aclaró Cargnello.
Luego hizo hincapié en que los sacerdotes son formados como pastores y no para políticos, y resaltó su misión de iluminar e intervenir en las realidades al lado de los necesitados. “La Iglesia no es una ONG. Lo que corresponde es que atienda el bien común, que es la salud de las almas.
¿Para qué servimos los curas? Somos los electricistas, gasistas y plomeros para que en la casa (del alma) todo funcione armónicamente. Claro que nuestro servicio no es brillante ni para que salga en los medios de comunicación”, definió. Por último, realzó el papel preponderante de la Iglesia en la labor social, sin intervenir en la función pública. “Los curas de las villas tienen un trabajo de gran compromiso. El propio Chifri, ¿cuántos políticos lo han querido agarrar y lo han podido pillar? No tengo nada más que decir”, concluyó.
La prohibición del Derecho Canónico
Según la norma canónica, cuando un sacerdote decide asumir una función pública debe acudir al obispo que rige su diócesis y solicitarle el retiro de las licencias ministeriales para el ejercicio público del sacerdocio. A partir de allí no puede celebrar los sacramentos ni presidir el culto público de la Iglesia.
El Código de Derecho Canónico, que fue promulgado por el papa Juan Pablo II en 1983, establece, en su Título III, la prohibición de aceptar cargos públicos a los ministros consagrados o clérigos. En el canon 285, inciso 3, estatuye: “Les está prohibido a los clérigos aceptar aquellos cargos públicos que llevan consigo una participación en el ejercicio de la potestad civil”.
También el canon 287, inciso 2, asienta: “No han de participar activamente en los partidos políticos ni en la dirección de asociaciones sindicales, a no ser que, según el juicio de la autoridad eclesiástica competente, lo exijan la defensa de los derechos de la Iglesia o la promoción del bien común”. Así, por ejemplo, en 2013 se le permitió al padre Juan Carlos Molina asumir la conducción de la Sedronar. Sin embargo, Molina no cumple funciones ataviado con traje eclesiástico.
Casos similares
En Córdoba, el 16 de abril pasado el obispo de Villa de la Concepción del Río Cuarto, Adolfo Uriona, le retiró la licencia en el ejercicio del ministerio sacerdotal al presbítero Gabriel Rodríguez, candidato a intendente, por entender que la actividad política es propia de los laicos. También en esa provincia, pero el 14, el obispo de la Diócesis de Cruz del Eje, Santiago Olivera, tomó igual medida al conocer la candidatura a legislador, por el departamento de Pocho, del padre Enrique Maldonado, párroco de San Pedro.
carnellocrespo

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