Maduro busca hacer frente a la crisis con una suba del salario mínimo

Aumentará en un 30%, pero, según la oposición, la inflación habría sido de 50% en los primeros meses de este año

Ni “sacudón” administrativo en 2014 ni “revolcón” económico en 2015. Una vez más, la fanfarria revolucionaria, que dejó entrever una batería de cambios, se ciñó finalmente a un “pírrico” aumento del salario mínimo, que el presidente Nicolás Maduro anunció al regresar de La Habana en un viaje polémico que marcó el 1° de Mayo.

“Será un 1° de Mayo antiimperialista, socialista”, había avisado Maduro en la semana. “Luego de la victoria antiimperialista vamos a por la victoria en la guerra económica. Vamos a dar la batalla, estoy listo y preparado. Al final vendrá la gran victoria económica del pueblo”, volvió a clamar ayer el “hijo de Chávez” ante miles de seguidores en una plaza de Caracas.

Mucho ruido y pocas nueces: con el aumento del 30% del salario mínimo proclamado, que supera los 7000 bolívares (los 1000 dólares a cambio oficial), sólo se cubre una quinta parte de la canasta básica alimentaria, por culpa de la mayor inflación del planeta.

El récord del 68,5% de suba del IPC en 2014 será vapuleado este año. Según fuentes extraoficiales -el gobierno oculta las cifras macroeconómicas-, en los primeros cuatro meses la suba de los precios se acercaría al 50%.

El aumento también se extiende a las pensiones, además de un ajuste de la escala del salario mínimo en la administración pública y en las Fuerzas Armadas.

“Aumento pírrico del 30% a un salario mínimo también pírrico. Para que el salario valga hay que bajar la inflación”, resumió el economista José Guerra. “A la mayoría de la gente no le alcanza la plata”, denunció el líder opositor Henrique Capriles.

El desorden de los precios en Caracas es de tal calibre que comer una paella para dos personas y una sangría en un restaurante de gama media alta puede costar hasta dos salarios mínimos en una sola sentada. Un ejemplo que se multiplica en el día tras día.

El país sufre una de las mayores crisis económicas del planeta, con una recesión que este año podría implicar una reducción del 7% del PBI, con la energía eléctrica racionada y con un grave desabastecimiento de alimentos, medicinas y otros productos básicos.

Maduro también anunció la creación de consejos populares de abastecimiento y producción en cada fábrica o lugar de trabajo, una medida cuyo alcance se desconoce. Lo que sí quedó claro es que los amagos previos contra empresas privadas, incluso contra Polar, la mayor del país, también quedaron en nada.

El cambio que no fue estuvo precedido de un viaje muy polémico: Maduro se desplazó a La Habana para celebrar junto con Raúl Castro el Día del Trabajador. Ambos mandatarios presidieron el tradicional desfile habanero, que se produjo pocas horas después de que la capital cubana fuera vapuleada por una tormenta bíblica que provocó tres muertes, casi una treintena de derrumbes y cientos de calles y viviendas inundadas en una ciudad que se cae a pedazos.

Una pequeña tragedia invisible en los fastos revolucionarios. Mano a mano, Raúl y Maduro observaron un desfile que reivindicó la alianza de los dos países y la “firme solidaridad de la revolución cubana con la revolución bolivariana, la absoluta lealtad a la memoria de Hugo Chávez, el mejor amigo de Cuba”, como recordó Ulises Gilarte, el líder del sindicato gubernamental.

El 1° de Mayo es desde hace décadas el gran acto propagandístico de la revolución cubana, que no ahorra esfuerzos, controles y coacciones para llenar la simbólica plaza habanera. Una fiesta de los trabajadores que a la postre resultó más plácida para Maduro que la celebrada en su casa, y no sólo por el infernal calor que soportaron los bolivarianos.

En por lo menos dos ocasiones, Maduro se enfrentó directamente con los “individualistas, egoístas o personalistas” que reclamaban aumentos con sus pancartas o voz en grito.

Calor, gritos y una tormenta con rayos y truenos políticos. “Su ida a Cuba, como quien va al templo originario de su fe, revela la relación de dependencia con La Habana como centro de poder”, resumió Jesús Torrealba, vocero de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD).

La escapada de Maduro sucedió sólo dos semanas después de que “desapareciera” 36 horas tras la Cumbre de las Américas, celebrada en Panamá. En aquella ocasión, su viaje a la isla de Cuba se resolvió con una larga conversación con Fidel Castro.

PEDIDO POR LOS PRESOS POLÍTICOS

Mitzy Capriles y Lilian Tintori, esposas de los opositores venezolanos encarcelados Antonio Ledezma y Leopoldo López, reiteraron el llamado al gobierno de Maduro para que dé “libertad a los 89 presos políticos”. El pedido fue hecho en una marcha frente a la casa de Ledezma.

SÍNTOMAS DE UNA ECONOMÍA DESGASTADA

En los últimos años la situación se fue agravando

Alta inflación

En 2014 los precios aumentaron en Venezuela un 68,5% y se estima que en los primeros cuatro meses de este año ya llega al 50%

Grave recesión

La caída del PBI puede ser una de las más altas del planeta, del 7%

Desabastecimiento

Debido a las trabas a la importación la población experimenta escasez de alimentos y medicinas

Racionamiento eléctrico

Ante la imposibilidad de abastecer la demanda eléctrica, el gobierno decretó medidas de racionamiento.

 

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