aurinegro

Mitre y un ascenso a la B Nacional conquistado por su “peso” y sus atributos

El aurinegro ascendió tras superar por penales a Gimnasia y Esgrima en Mendoza. Hubo suspicacias, pero también apuesta y virtudes.

Las especulaciones que rondaban en torno a Mitre de Santiago del Estero durante el desarrollo del Federal A que concluyó ayer, que se acrecentaron en la previa del inicio de la etapa definitoria, se multiplicarán como reguero de pólvora ante la concreción del ascenso de los santiagueños a la B Nacional. Sin embargo, el árbol no debe tapar la inmensidad del bosque porque, pese a la suspicacia y el mote de privilegiado del vencedor, también hay una consecuencia basada en trabajo, aciertos y merecimientos.

El aurinegro y media Santiago del Estero están de fiesta, porque el “Tigre de la Roca” se metió por primera vez en la historia en un Nacional B, justamente, en el primer ascenso de su larga vida (fue invitado en su momento a los torneos Argentino B y A). Y lo hizo ayer tras vencer por penales a Gimnasia y Esgrima, en Mendoza, luego de perder 3 a 2 el partido de vuelta (ganó 1-0 en la ida en la madre de ciudades) y de ganar 4-3 la definición desde los doce pasos ante un estadio repleto de hinchas mendocinos.

Los santiagueños acompañarán a Agropecuario Argentino de Carlos Casares a la máxima categoría de ascenso. Y era el final que muchos presagiaban: porque muy pocos podían desasociar el destino de Mitre en el torneo y los arbitrajes que en la etapa clasificatoria lo favorecieron, con el hecho de que sea presidido por el vicepresidente segundo de AFA, el empresario de las gaseosas Guillermo Raed, el de mayor jerarquía en la mesa de decisiones del fútbol por detrás del terceto Angelici-Tapia-Moyano. Se dijo que corría con el “caballo del comisario” y hasta Alejandro Fantino se atrevió a poner en el tapete nacional los supuestos amaños y complicidades a favor de un futuro ascenso de Mitre orquestado desde arriba, antes del pleito con Gimnasia y Tiro.

Pero es imposible soslayar que el decano ascendió por otros “pesos” propios, los más decisivos y determinantes en la consagración: una apuesta dirigencial ambiciosa, el criterio en el armado del plantel, el potencial futbolístico de un equipo que demostró en cancha estar entre los dos mejores del torneo y además la sapiencia en la conducción técnica de Arnaldo Sialle, que se metió en la historia como el más ganador de ascensos, junto a Ricardo Rezza y Frank Kudelka.

  • la cifra 4

Tiene Sialle como DT: subió de categoría con Guillermo Brown de Puerto, Talleres de Córdoba e Independiente Rivadavia de Mendoza.

Por Mariano Fradejas