Mundial de Atletismo. Braian Toledo no se clasificó a la final y Federico Bruno quedó fuera de las semifinales por seis centésimas

No fue la tarde ideal de la delegación argentina. Federico Bruno yBraian Toledo salieron a escena en el Mundial de Atletismo y ninguno pudo superar el corte de clasificación. En el caso del concordiense, estuvo en las puertas de la semifinal en los 1500 metros, pero se quedó afuera por seis centésimas. Toledo, por su parte, necesitaba un mínimo de 83 metros, o quedar entre los doce mejores de su grupo, pero estuvo lejos. Su mejor lanzamiento fue de 75,29m -incluso por debajo de sus marcas de la temporada- y no tuvo chances en una clasificación de alto nivel: finalmente fueron trece los lanzadores que accedieron a la final.

“No hay mucho para decir, no me pude encontrar, no pude encontrar el mejor lanzamiento. Sentía algunos dolores que arrastro desde hace algunas semanas. Pero nada sirve como excusa. Vine a tirar lo mejor y esto fue lo mejor de hoy (por ayer). Estoy triste, angustiado, porque estoy dejando todo de lado por esto. Soy consciente que fue poco tiempo con el nuevo entrenador, que necesito más tiempo. Pido disculpas si defraudo a mi familia, y a todos aquellos que esperaban más, pero estoy seguro que van a saber entender que dejé todo lo que tenía. Y así seguiré para estar más arriba”, comentó Toledo, en conversación con LA NACIÓN. Braian dejó Marcos Paz en abril pasado y viajó a Finlandia, donde lo entrena el prestigioso coach finlandés Kari Ihalainen. Ese cambio de entrenador y de formas de entrenamiento lo hicieron lanzar por debajo de sus marcas en todo el año, pero se sentía en forma para recuperar el terreno perdido en su visita al Estadio Olímpico. No fue así.

“El nivel está muy alto y eso lo único que te dice es que hay que ponerse a ese nivel para estar en las finales porque así van a ser los próximos torneos”

Fue el segundo de la lista del Grupo B de la clasificación de lanzamiento de jabalina y alcanzó los 75,24m en su primer tiempo. Después, sumó un nulo y un último lanzamiento de 75,29m. Todos los clasificados superaron los 81 metros, y el líder de ambas series fue el alemán Johannes Vetter, que necesitó de sólo un lanzamiento en el Grupo A para pasar como el gran favorito al oro: 91,20 metros. Tiene 94,44 como mejor marca del año. Y es dueño de cuatro de los diez mejores lanzamientos de 2017. Otro candidato es su compatriota Thomas Rohler, que avanzó con 83,37. Fue justamente Rohler quien habló con Toledo tras la clasificación. “Se me acercaron varios rivales, entre ellos Rohler, y me dijeron que no me preocupe, que esté tranquilo y que entienda que hice muchas cosas nuevas, que no me desespere”, confesó el bonaerense.

Llegaba con el objetivo de disfrutar, y así lo hizo. Pero señaló que “no fue el día” y se fue con la frente en alto, mirando al futuro cercano: “No se dio. Pero no es nada que no tenga solución”. Y añadió: “¿Qué me llevo como aprendizaje? Que nunca en la historia hubo 13 lanzadores en una final. Es la primera vez que pasa. Es posible meterse ahí, con trabajo, con constancia. Sabía que entrené muy fuerte, que quería estar en la final. Pero no fue el momento, y espero que sea en los próximos años. Trabajaré para que así sea. Me voy con la sensación que valió la pena el sacrificio. Los demás fueron mejores, nada más. No me arrepiento de nada. Fue un mal día, me falta más tiempo con mi nuevo entrenador, y me sirve para seguir aprendiendo y creciendo. Es parte del proceso. Pero si me daban a elegir un día para que me vaya mal, no lo hubiese elegido”.

Bruno llegó por más y quedó cerca

Federico Bruno terminó a seis centésimas del séptimo mejor tiempo y lamentó no poder avanzar a la siguiente etapa en los 1500 metros. “Mi objetivo era clasificar y dar pelea en la semifinal”, señaló. El concordiense llegó octavo en la segunda serie con un tiempo de 3m43s16/100. Esperó a la tercera serie para saber si podía entrar, pero el último heat resultó el más rápido de todos y se quedó en las puertas de la semifinal por seis centésimas (el keniata Ronald Kwenoi, séptimo en la serie de Bruno, ingresó con 3m43s10/100). Con el recuerdo de su paso por el maratón de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro, donde su trote de costado en los últimos kilómetros fue una de las imágenes de la competencia, este año apostó a su distancia favorita. Tras buenos tiempos durante el año, en Madrid y Bruselas, y el oro en el Sudamericano llegaba con pergaminos para aspirar a la semifinal. Pero se fue con el sabor amargo de una eliminación sobre el límite del reloj.

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