Nació un bebé con dos cabezas: conmoción en Santiago

 

Fue el jueves, murió pocas horas después en el Hospital Zonal Monseñor Jorge Gottau, en la ciudad santiagueña de Añatuya.

El parto se registró alrededor de las 10 en el centro asistencial ubicado a 200 kilómetros al sudeste de la capital de la provincia. Pese a los esfuerzos de los médicos, el niño, dado a luz por una joven de 21 años, falleció poco antes del mediodía, informaron fuentes del hospital.

La joven es oriunda de la localidad de Real Sayana, a unos 60 kilómetros de la ciudad donde se produjo el alumbramiento del niño, que según la descripción de las mismas fuentes tenía dos cráneos y dos troncos, aunque poseía un solo tórax.

Se trata de un caso de gemelos siameses, de los cuales la mitad nace sin vida y otro 35% muere pocas horas después del parto.

“Es una imagen que nunca me la voy a poder borrar”, dijo el papá Miguel Verón. Los médicos nada pudieron hacer para salvarles la vida, dado su condición. “Es una imagen que nunca me la voy a poder borrar”, dijo el papá Miguel Verón. Los médicos nada pudieron hacer para salvarles la vida, dado su condición.

Los siameses eran hijos de Nilda Azucena Maldonado, de 21 años, y mamá de dos nenas, una de ocho y otra de tres años, quien vive en una pequeña vivienda de la localidad de Real Sayana desde no hace mucho tiempo, ya que antes vivía en una zona rural del interior del departamento Taboada.

Según relataron sus allegados, Nilda se había realizado los estudios de rigor durante su embarazo, y desde los cuatro meses sabía que tendría mellizos. En el último estudio que le realizaron en Añatuya no habían sabido precisarle el sexo, aunque le confirmaron que se sentían dos latidos.

“Ella estaba muy entusiasmada y esta mañana (por ayer) quería ser una de las primeras en ser operada, ya que había tres cesáreas programadas”, comentó doña Viviana Maldonado, mamá de Nilda.

“Yo no me animé a verla a la criatura. Yo sólo lo he visto por la placa y las fotos que les sacaron ellos con el celular. Ha sido un golpe muy duro para toda la familia. A ella no se le nota, porque está anestesiada todavía. Esperaremos estos días para ver cómo lo toma, pero es algo muy doloroso y sorpresivo”, concluyó.

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