Nuevos hallazgos en el Fuerte de Cobos

Encontraron parte de una caballeriza, una pala y elementos de cocina.

Hace un tiempo un grupo de investigadores despunta la pasión por reconstruir la historia a través de vestigios hallados. El antropólogo Jorge Cabral y un grupo de colaboradores de la UNSa se encuentran desarrollando en el Fuerte de Cobos un proyecto denominado “Desplazamientos hispanos en Salta durante los siglos XVI y XIX”, consistente en una investigación antropológica sobre un amplio terreno donde se encuentra actualmente la única construcción que se conoce, de lo que fue en el siglo XIV un fuerte.

Se trata de una casona de dos plantas, ubicada sobre una lomada, desde donde se supone que realizaban vigilancias hacia el sector este, dirección desde donde podrían venir los malones integrados por aborígenes del Chaco.

Esa edificación es todo lo que queda de una fortificación donde se supone deberían haber habido caballerizas, una cocina para muchas personas, lugares para el reposo de las tropas; es decir, otras edificaciones de las que no se tienen registros y sobre las que los estudiosos investigan estos días en la zona.

“No existe ningún documento o dibujo antiguo que indique la presencia de otras edificaciones, no podemos saber dónde ni cómo podrían haber estado dispuestas, sabemos que tienen que haber formado parte del fuerte porque son muy necesarias, un lugar con una permanente presencia de soldados realizando guardias, no puede reducirse a esta sola edificación”, detalló el licenciado Cabral.

“La única forma de aproximarnos a una disposición original es excavando en forma minuciosa todo el sector, y en la medida que vamos encontrando indicios de la presencia, por ejemplo de paredes, vamos dando una forma a lo que fue este lugar en sus inicios”, expresó el antropólogo.

Siempre habitado

El Fuerte de Cobos siempre estuvo ocupado, cuando dejó de cumplir la función para la cual fue construido, los nuevos dueños de las tierras donde estaba emplazado tal vez simplemente lo habitaron o lo ocuparon con otros fines, se puede notar que existen otras construcciones posteriores tal vez del siglo XIX, seguramente también derribaron aquellas que ya no eran necesarias lo que generó importantes cambios que ahora complican bastante la investigación.

“Nuestros alumnos van encontrando capas de distintas ocupaciones y van marcando estas etapas, ya encontramos parte de lo que fue una caballeriza, encontramos una pala, elementos de cocina, pero hay que datarlos, darles una fecha”, expresó la doctora en Arqueología Clara Rivolta, quien acompaña a Cabral en esta investigación junto a un grupo de estudiantes de la UNSa.

Teorías

Existe una teoría que surge en base a lo que se puede ver del lugar. “Esto podría haber sido más una posta, un lugar de descanso para quienes transitaban por los caminos reales, no se trataría de un fuerte propiamente dicho, porque la cantidad de soldados era muy insuficiente para contener un malón”, expresó Rivolta.

El encargado del museo de Campo Santo y también antropólogo, Gustavo Flores, por el contrario, considera que es indiscutible que esto fue originalmente un fuerte. “Fue construido con esa finalidad, de eso existen documentos que hablan del Fuerte de Cobos, en aquella época era muy importante detener la avanzada de los ataques de los nativos hacia una creciente ciudad de Salta, lo que podemos afirmar es que hay cosas relativamente nuevas, como las paredes de adobe que rodean todo el perímetro y que hoy están deterioradas”, dijo. Flores agregó: “Esas originalmente no estaban, esto era mucho más abierto. Creo que este proyecto de investigación no aportará valiosos datos para saber mínimamente como era el Fuerte en sus primeros días, lo que sin dudas demandará de mucho tiempo y trabajo”, expresó el encargado del museo.

Por Sergio Tapia


 

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