Orán: Piden descentralizar las secretarías de gobierno

Los vecinos esperan una mayor eficiencia en la respuesta oficial ante inundaciones o catástrofes naturales.

En los últimos días se dio una alta mortandad de peces en la cuenca del río Blanco debido a una importante merma en el caudal de agua, la especie más afectada fue la mojarrita, pero también se vieron algunos bagres y peces de gran tamaño.

Al respecto el jefe del cuerpo de Bomberos Voluntarios de Orán, Manuel Gutiérrez, denunció la falta de acompañamiento de funcionarios de la secretarías de Recursos Hídricos de la provincia, ya que existen algunas empresas locales que, para poder captar el agua del río, efectúan desvíos del curso sin autorización alguna. Por eso, en algunos pozos, los peces se quedan sin agua y se mueren cuando el calor evapora el líquido.

 

Normativa cuestionada

“La reglamentación actual de la provincia les permite hacer esta práctica en los ríos, siempre y cuando no tengan peces”, recordó el funcionario.

Y agregó que “de lo contrario, tienen que sacarlos y devolverlos a la vía normal, pero las falta de controles hace que los propietarios hagan lo que les parece mejor, descuidando la fauna ictícola”, aclaró.

Y agregó que “lo mismo pasa con la extracción de áridos en la zona del río Blanco, donde la empresa tiene la autorización pero no tiene el acompañamiento ni el control de los organismos destinados a tal fin. Falta una necesaria articulación del trabajo, hacerlo en conjunto, para garantizar que el río pueda conservar y tener un curso normal”.

 

Oficinas en la capital

“Sin todo ese control que deben ejercer las secretarías que se encuentran en la capital salteña, en vez de tener delegaciones en la zona. Y no están donde se desarrolla la actividad, creo que vamos a seguir por muchos años más con estas consecuencias”.

Los profesionales de ambas secretarias visitan el norte recabando información e inquietudes de las necesidades.

“Pero todo queda en un escritorio; por eso pedimos la descentralización de las oficinas”, concluyó.

El jefe del Cuerpo de Bomberos Voluntarios, Manuel Gutiérrez, hizo un balance de las primeras lluvias de la temporada: “Si bien no llovió mucho dejó aisladas a las comunidades de los cerros”.

Sin duda la lluvia del fin de semana y el lunes, inclusive, era esperada por toda la comunidad que venía sufriendo jornadas agobiantes por las altas temperaturas, al igual que los productores para mejorar los cultivos.

Sin embargo las lluvias no solo traen beneficios sino perjuicio principalmente en la zona oeste del departamento desnudando un año más la ausencia de inversión en obras imprescindibles.

“No se hizo una defensa permanente para que no avance el río Blanco y no corte la ruta 18 a inunde comunidades, este años se hicieron defensas en forma precaria”.

La crecida de los ríos en las sierras subandinas, a 1.800 metros de altura, dejaron aisladas el fin de semana a unas 1.500 familias de la etnia colla de los parajes San Andrés, Los Naranjos, Angosto de Paraní y Río Blanquito.

“El lunes estaba intransitable y aun no es recomendable transitar por esos caminos ya que las condiciones no son muy buenas”, remarcó Gutiérrez, quien además explicó que “el río que nace de la montaña crece muy rápido, a los docentes, que estaban en Orán, le sugerimos que retornen a clases el miércoles o jueves para pasar seguros, si bien la gente de la zona tiene experiencia un cruzar los ríos de la zona no es para nada recomendable”.

El funcionario remarcó que Vialidad de la Provincia estuvo trabajando únicamente en la ruta provincial 18, que los lleva hasta Islas de Cañas, pero los parajes antes mencionados no tienen mayores mantenimiento “no pueden transitar vehículos chicos y en época de lluvias es imposible transitar. Si hubiesen caído 70 mm de agua, como en otros años, grave sería hoya la situación”.

Al jefe del Bomberos de Orán le preocupa sobremanera el trabajo de la prevención no solo en el acopio de mercadería hasta marzo sino en el tema de salud, “una parturienta, o un accidentado, en época estival no puede llegar al nosocomio local, vía terrestre”, dijo.

Estos días tanto el río Blanco como el Pescado sufrieron una crecida importante y se advirtió que, a este ritmo, si esto sigue creciendo durante el verano, podría inundar la zona conocida como Agua Linda.

El recuerdo de la última inundación

El paraje Agua Linda está ubicado a 10 kilómetros al norte de la ciudad de Orán, entre los ríos Blanco y Pescado.
Y a su vez está surcado por numerosos arroyos que derivan sus cauces en los dos importantes ríos, los que desembocan en el imponente Bermejo.
Esta zona rural sufrió el año pasado terribles inundaciones que pusieron a sus moradores al borde de la muerte y provocaron la pérdida de la mayoría de sus bienes, enseres domésticos y utensilios.
Si bien los mismos recibieron alguna ayuda oficial, las familias que viven en la zona pidieron al Gobierno que les asegure las obras de prevención de nuevos desbordes e inundaciones para evitar daños a sus propiedades, que a veces son irreparables.

 

Por Andrea Silvera


 

Comentar

Su dirección de correo electrónico no será publicada.Los campos necesarios están marcados *

*