Piñera apunta al centro y Guillier suma el apoyo de la candidata democristiana

  • Con los números finales de la primera vuelta sobre la mesa, el exmandatario intentará mantener viva la fragmentación entre los votantes de izquierda.
  • En su discurso, prometió unir al país.
  • El candidato de la coalición oficialista, en tanto, recibió el aval de Carolina Goic.
  • Para él será clave sumar los votos de Sánchez y su Frente Amplio.

Con un escenario abierto de cara al balotaje decisivo del 17 de diciembre y las primeras consecuencias que aparejaron los números finales y las sorpresas de la primera vuelta, el expresidente derechista Sebastián Piñera y el independiente convertido en abanderado de la coalición oficialista de centroizquierda, Alejandro Guillier, comenzaron ayer a tejer alianzas y estrategias para buscar los votos que les faltan para llegar a La Moneda.

El día después de la primera vuelta de las presidenciales tuvo entre sus notas salientes la renuncia de Carolina Goic a la presidencia de la Democracia Cristiana, del que fue candidata con un exiguo apoyo en las urnas, inferior al seis por ciento de los votos.

En la misma reunión partidaria en la que se evaluaba la flojísima performance de una de las fuerzas tradicionales de Chile, que colocó a los dos primeros presidentes desde el regreso a la democracia, el 11 de marzo de 1990, Goic anunció su decisión de dimitir como titular de la DC y anunció su apoyo a Guillier para la segunda vuelta.

“Procedo a renunciar a mi cargo de presidenta del partido porque es lo que corresponde”, dijo la senadora antes de pedir el voto para Guillier. “Será su responsabilidad conducir este proceso, con todos aquellos que queremos seguir avanzando en el desarrollo que requiere nuestro país”, afirmó Goic sobre su colega en la Cámara Alta.

El espaldarazo de quien fuera la aspirante democristiana a Guillier se suma al que en la noche del domingo le había brindado Marco Enríquez Ominami, quien obtuvo el domingo 5,7 por ciento de los sufragios y se puso a disposición del sociólogo y periodista, “como un soldado”, para frenar a Piñera.

Los unos y los otros

Por su lado, Piñera apeló ayer a los votantes de centro a que lo apoyen en la segunda vuelta, a la vez que resaltaba la fragmentación de los partidos de centroizquierda.

“Venimos a unir a los chilenos y no a seguir dividiendo. Estoy seguro de que cuando se habla del centro en nuestro país no estamos hablando de un partido o de otro, sino del sentido común, de los que quieren más trabajo, más oportunidad y que creen que Chile puede y debe ponerse de pie y en marcha”, señaló el candidato de Chile Vamos, quien ya gobernó el país entre el 11 de marzo de 2010 e igual fecha de 2014.

El empresario multimillonario ya consiguió el domingo el aval del candidato ultraderechista José Kast, quien obtuvo casi el ocho por ciento de los sufragios y le prometió un respaldo sin condiciones ni exigencias a cambio.

Piñera sacó casi 14 puntos de diferencia a Guillier, pero casi a 14 de lograr la mitad más un voto necesaria para proclamarse en primer turno. Ese resultado lo obliga a buscar apoyos para la segunda vuelta, aunque ayer dijo que no se va a “izquierdizar ni derechizar”.

Con otros dos candidatos que sumados no llegaron al uno por ciento, pero que se supone apoyarán también a Guillier, las miradas se enfocaron en los votantes de Beatriz Sánchez, del izquierdista Frente Amplio, quien con su sorpresivo caudal de más del 20 por ciento de los votos, se ha convertido en árbitro fundamental del balotaje.

Ayer se especulaba con que el Frente intentará mantenerse como una tercera opción a consolidar y por ello parte de sus electores sugerirían votar nulo en el balotaje. Pero la afirmación de antenoche de Sánchez, de que el regreso de Piñera sería un retroceso para Chile, la acercan a Guillier y a un nuevo bloque de centroizquierda que debe reconfigurarse.

“Hoy triunfó el futuro y no el pasado. Pero necesitamos reconstruir una unidad profunda de todos los chilenos y chilenas que estamos por los cambios. Necesitamos ir a la segunda vuelta con propuestas claras que nos agrupen a todos, para que todos se sientan parte de lo que será mi gobierno”, dijo Guillier en la histórica noche del domingo.

Sin mayoría legislativa: obligados a concertar

El próximo mandatario deberá bregar por la gobernabilidad.

El presidente que resulte elegido en el balotaje de diciembre no contará con una mayoría, como la que tuvo la actual mandataria, Michelle Bachelet, en la aprobación de sus reformas. La Cámara de Diputados, que se renovó por completo y aumentó sus miembros de 120 a 155, tendrá 73 parlamentarios de Chile Vamos. La Nueva Mayoría consiguió 43 escaños. E irrumpió con fuerza el Frente Amplio, alianza que reúne a una decena de partidos y movimientos y logró 20 bancas.


 

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