Podólogos asistirán a los peregrinos en los nodos y también en la plaza 9 de Julio

Solicitan la donación de toallas íntimas, cremas cicatrizantes y alpargatas para los caminantes con lesiones. Piden a los promesantes no tocarse las heridas.

 

Emprender una caminata de 10 días cruzando cerros, ríos y caminos de tierra es un desafío. Pero más aún cuando se trata de personas a las que no las lleva su pasión por el deporte sino la fe. Caminar en estas condiciones cuando se cuenta con un entrenamiento previo puede ser una objetivo más que cumplir. En el caso de los peregrinos la caminata a Salta desde puntos extremos de toda la provincia lleva el objetivo de llegar a la Catedral. En el camino, muchas serán las complicaciones que los pondrán a prueba: el frío, el hambre, el calor, el dolor. En estos 10 a 14 días de caminata, los peregrinos sufren lesiones tanto en la piel por su exposición a los situaciones climáticas sino en sus pies.

Desde hace 7 años los miembros del Colegio de Podólogos de Salta asisten a los peregrinos del Milagro. “Todo surgió con la propuesta de un estudiante en 2010. La idea era asistir a los peregrinos y desde entonces no dejó de hacerse”, explicó Clara Modugno, miembro del Colegio.

La primera vez, el Colegio de Podólogos de Salta contó con la asistencia de la Universidad Nacional de Salta (UNSa). Posteriormente, los miembros de la entidad lograron formalizar su asistencia. Desde hace varios años trabajan en distintos nodos del interior y en una carpa montada el 13 y 14 de septiembre en la plaza 9 de Julio.

Este años los podólogos asistirán a los peregrinos que lleguen a La Caldera, San Luis, Guachipas, Ingeniero Maury y Cobos.

Quiénes se suman

Desde el Colegio se realiza la invitación y los interesados se inscriben. Posteriormente se los organiza por zona y horario de disponibilidad. Este año, la asistencia a los peregrinos contará con 40 profesionales. “Es un trabajo de mucho compañerismo. Cada uno de los profesionales aporta el material que puede, se usa el instrumental del colegio y muchos ponen a disponibilidad sus vehículos para trasladarse hacia los nodos”, explicó Clara Modugno.

Durante la celebración del año pasado, los podólogos asistieron a 250 personas, solo en la plaza 9 de Julio. “No contamos con un recuento de las personas que se atienden en los nodos. Si bien se hace una planilla, con los registros”, destacó Nancy Tula.

Carmen Pereyra destacó que cada año que se participa en esta atención a los peregrinos se supera las expectativas. “Cada vez son más y las experiencias de vida que se recoge de esta práctica son únicas”, destacó la profesional. Las patologías que por lo general se atienden en los peregrinos son las ampollas y piel reseca. Durante la atención en los nodos, los podólogos entregan medias y alpargatas, además de cremas para evitar los daños en la piel.

En campaña

Desde el Colegio de Podólogos recibirán donaciones de toallas íntimas, medias, gasas, vaselina e insumos necesarios para curaciones como cremas cicatrizantes. Nancy Tula destacó, entre las recomendaciones para los caminantes, que usen zapatillas cómodas y de planta alta, a lo que se le suma la colocación de toallas femeninas para amortiguar el desgaste de los pies. “Esto ayuda a evitar las ampollas y posibles lastimados”, destacó Tula.
Pereyra dijo que entre los peregrinos también se cuentan personas con diabetes, con el riesgo que cualquier lastimado en los pies significa. Sin embargo, la mayorías de los que tienen la enfermedad controlada también tienen un entrenamiento de cuidados al respecto, “no así quienes no padecen la enfermedad y terminan cociendo en forma casera sus ampollas”. Modugno alertó que los peregrinos que presenten ampollas durante la larga caminata que los espera, no las corten ni las abran. “Nos encontramos con casos donde los peregrinos rompieron la ampolla, y la cosieron. Esto puede generar una infección importante, tanto en el pie como en sangre”, alertó. Es por esto que las profesionales recomendaron que dejen que la ampolla siga su proceso desinflamatorio.

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