Premio Maestros Argentinos para la escuela hospitalaria de nivel medio de Salta

Se trata del proyecto Laboratorio Móvil del Instituto Especial 7215 de atención domiciliaria y hospitalaria de nivel medio. Salió 7º entre 1.200. Recibirán un monto de 100 mil pesos para el trabajo pedagógico.

De 1.200 proyectos de trabajos pedagógicos de todo el país que se postularon al Premio Maestros Argentinos, fueron seleccionados 20. Salta, con el Laboratorio Móvil del Instituto Especial 7215 de atención domiciliaria y hospitalaria para nivel secundario, se ubicó en el séptimo lugar. El galardón otorgado por el Ministerio de Educación y Deportes de la Nación tiene como fin la valoración de los docentes, a través del fortalecimiento de su motivación, sus prácticas de enseñanza y del trabajo colaborativo, pero también tiene un premio en metal. El monto mayor es de un millón de pesos hasta 50.000. El Laboratorio Móvil recibirá 100.000 pesos que serán invertidos en el mismo Laboratorio. 

La escuela 
La escuela hospitalaria a nivel primario tiene una larga trayectoria en Salta, sin embargo es nueva a nivel secundario. El Instituto arrancó con su trabajo en el año 2013 y ya ha sido reconocido por su labor. Para conocer la experiencia de los docentes del Instituto Educativo 7215, El Tribuno se comunicó con Andrea Umaño, una de las profesoras que forma parte del Laboratorio. “Nosotros asistimos a alumnos que se encuentran internados en los cuatro hospitales de la capital: Papa Francisco, San Bernardo, Materno Infantil y Dr. Arturo Oñativia. También a aquellos chicos que están en reposo domiciliario”, expresó Andrea. La misión fundamental que cumplen es la de “resguardar la trayectoria educativa de los alumnos mientras transitan una situación de enfermedad hasta que reingresan a sus instituciones de origen”, explicó.
El Instituto está integrado por 18 docentes, incluido el director Fabio Cruz Antúnez. En el año 2014 nace el Laboratorio Móvil que se traslada a los hospitales y a las casas de los alumnos. “El proyecto del Laboratorio Móvil se trabaja como una estrategia pedagógica más y se tiene en cuenta las necesidades de cada uno de los alumnos”, relató Andrea. Realizar proyectos en lugares tan diferentes como el domicilio o los hospitales enriquece aún más la práctica pedagógica de los docentes.
“En la primera etapa de evaluación, desde el Ministerio de Educación de la Nación les interesaba conocer cómo trabajábamos y cómo hacíamos la articulación entre las áreas”, contó Andrea. La articulación en este instituto se trabaja a cotidiano. Si bien el laboratorio está destinado a hacer experiencias de química y biología, “lo que hacemos para tratar de simplificar los tiempos es trabajar con otras áreas como geografía y lengua con una misma experiencia y así van surgiendo nuevas estrategias”, agregó Andrea, quien es profesora de química. “De ese modo los docentes se sienten parte y se puede trabajar articuladamente. Los proyectos van naciendo de acuerdo a la planificación de cada docente”.

Modalidad especial
Los docentes que conforman el Instituto tienen titulación de base en lo que conocemos como disciplinas tradicionales, pero luego se especializan en la modalidad. No se puede trabajar del mismo modo que en una escuela común. Los alumnos de la institución se encuentran viviendo un momento especial en sus vidas, y de lo que se trata es de que no abandonen la escuela. El año pasado tuvieron un promedio de 550 alumnos, este año ya están superando los 600. Se atienden alrededor de 100 chicos en los hospitales y se visitan entre 30 y 45 alumnos domiciliarios por mes. “La experiencia educativa se enriquece porque vamos buscando todas las herramientas y las estrategias para realizar una buena tutoría. Nuestro objetivo es que ese alumno al reingresar lo haga de manera exitosa”, explicó la docente.
Cuando el alumno reingresa a la escuela de origen los docentes hacen un acompañamiento para ver cómo fue esa reinserción. Todo esto luego se plasma en informes pedagógicos de su propia práctica para que ahí se pueda visualizar lo enriquecedor de ese trabajo.
Los alumnos llegan al Instituto a partir de coordinadores de los mismos hospitales que se ocupan de detectar estos casos, a veces a pedido de la institución de origen, otras por pedido de los propios padres. “Hay que destacar que es un servicio público, gratuito y pertenecemos al Ministerio de Educación”, afirmó Andrea. La sede se encuentra en Hipólito Yrigoyen 39 y tienen un facebook donde se los puede seguir.

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