michael flynn 14-02-17

Renunció Michael Flynn, el consejero de Seguridad Nacional de Trump

El funcionario mantuvo controvertidas conversaciones con el embajador ruso semanas antes de la investidura del nuevo presidente.

Michael Flynn, asesor en seguridad del presidente Donald Trump, renunció este lunes después del escándalo que le ha rodeado en los últimos días sobre sus conversaciones en diciembre con el embajador ruso en Washington, Sergey Kislyak.

Con su dimisión, se produce la primera crisis de la administración del gobierno de Trump, a menos de un mes de su llegada a la Casa Blanca.

En dichas conversaciones que se efectuaron incluso antes de que Trump llegara a la Casa Blanca, Flynn trató el posible levantamiento de las sanciones estadounidenses impuestas por Barack Obama con el diplomático ruso. Sin embargo, inicialmente el general negó haber tratado ese tema –y así se lo transmitió al vicepresidente Mike Pence. Este lunes, en su carta de renuncia, reconoció que le transmitió a Pence “información incompleta sobre sus conversaciones telefónicas con el embajador de Rusia”.

Por la Ley Logan de 1799, es ilegal que ciudadanos particulares lleven a cabo gestiones diplomáticas de Estados Unidos. Las conversaciones de Flynn plantearon dudas sobre la postura amistosa de Trump hacia Rusia, sobre todo después de que las agencias de inteligencia estadounidenses mostraran su convencimiento de que Moscú trató de influir en las elecciones estadounidenses y hackeó las cuentas de correo del jefe de campaña de Hillary Clinton.

Esta crisis se produce luego de que Flynn no fuera capaz de refutar la información publicada por The Washington Post sobre sus conversaciones con el embajador Kislyak. Según el diario, los servicios de inteligencia descubrieron que el asesor llegó a pedir al diplomático no reaccionar de manera exagerada a los movimientos de la administración Obama porque el nuevo gobierno podría revisarlas nada más tomar el poder.

Flynn negó en un principio que hubiera discutido las sanciones con Kislyak. Después cambió su versión: los portavoces del asesor afirmaron que “aunque él (Flynn) no recuerda que hayan discutido sobre las sanciones, no puede estar seguro de que el tema nunca surgió”.

El Departamento de Justicia había advertido semanas atrás al equipo de Trump que las contradicciones entre las palabras en público de Flynn y los detalles reales de las llamadas podrían ponerlo en una situación comprometida, dijeron el lunes por la noche a la agencia AP un responsable del gobierno y otras dos personas familiarizadas con la situación.

Una de las personas dijo que la dependencia alertó a la Casa Blanca de que había discrepancias entre lo que los funcionarios decían en público respecto a los contactos de Flynn y los hechos. Una segunda fuente señaló que el Departamento de Justicia estaba preocupado de que Flynn pudiera quedar en una posición comprometida.

También el Departamento de Justicia advirtió que tras las conversaciones con el embajador ruso Flynn podría ser chantajeado por Moscú.

En un comunicado, el Comité Nacional Demócrata reaccionó a la renuncia. “Michael Flynn se ha ido, pero el problema no”, se lee. “Quedan muchas preguntas sin respuestas sobre las conexiones de Donald Trump, su Casa Blanca y su campaña con Rusia”, agregan. Además, piden que se conforme una comisión bipartidista para esclarecer los nexos del gobierno entrante con el Kremlin y los efectos de esta relación en los resultados de las elecciones presidenciales.