trata de personas jornadas

Rescatan a unas 51 víctimas de la trata de personas cada año

El 80% de los traslados para la explotación sexual o laboral se hace por vía terrestre.La ruta 34, que une Salta con el sur del país, está entre las consideradas más “calientes”.

Las fuerzas de seguridad rescatan por año a unas 51 víctimas de la trata de personas, el negocio que se alimenta de la vulnerabilidad social y económica de la población. En la mayoría de los casos son trasladadas por tierra hacia el sur del país, donde las aislan para no dejarlas regresar.

Desde 2008, cuando se puso en vigencia la ley que pena este delito, hubo 131 operativos de la Policía provincial y la Federal, en conjunto con Gendarmería, en contra de la explotación sexual y laboral.

La realidad de las víctimas, de las redes que las captan y los caminos que recorren se analizaron ayer en el Grand Bourg en la jornada Rutas Libres de Trata, que organizó el Gobierno de la Provincia junto con las empresas de transporte La Veloz del Norte y Andesmar.

El 80 por ciento de los traslados se hace por vía terrestre, según se difundió desde el Ministerio de Derechos Humanos y Justicia de Salta. La ruta 9/34, que une a la provincia con el sur del país, está en el listado de las consideradas “rutas calientes” porque es una de las vías en las que más casos se detectaron en estos años.

La ruta 16, que une Salta con Corrientes, Chaco y Santiago del Estero y la 5, que va hacia Anta, también figuran entre los caminos más transitados por las organizaciones dedicadas a este delito.

“Los mayores medios de movilidad son los colectivos de larga distancia. Generalmente las víctimas viajan con el captor que las acompaña hasta el lugar donde van a ser explotadas. También usan vehículos particulares para evitar controles”, describió a El Tribuno Ivana Kalilec, subcomisaria que está a cargo de la División de Trata de Personas.

Ayer en el Grand Bourg, capacitaron a choferes de larga distancia para reconocer posibles casos de personas que estén siendo trasladadas bajo engaños o en contra de su voluntad.

Prestar atención si una persona viaja con alguien que responde cualquier pregunta por ella, tiene sus documentos o la sigue incluso al baño fueron algunas de las recomendaciones para los conductores, que deben avisar a las fuerzas de seguridad para que intervengan en el puesto de control más próximo.

“La trata vulnera todos los derechos. Es el comercio de seres humanos y requiere del compromiso de todos”, dijo Ivana Kalilec. La funcionaria policial describió que, en la mayoría de los casos, los delincuentes encuentran a sus víctimas por medio de avisos engañosos que se publican en internet.

Con promesas de trabajos bien pagos en otras provincias, logran llevar a jóvenes lejos de sus familias para luego explotarlas sexual o laboralmente.

“Cuando las alejan de su hogar comienza una segunda fase, que es hacerlas sentir solas y hacerles pensar que deben hacer todo lo que les digan para pagar la deuda por el viaje que hicieron”, detalló Kailec.

Otra metodología que se expande desde hace unos años es el “enamoramiento” a través de perfiles falsos en las redes sociales, táctica que también busca lograr el traslado a provincias lejanas, donde la víctima queda indefensa e incomunicada.

La ministra de Derechos Humanos y Justicia, Pamela Calletti, se refirió a la realidad social asociada a la trata de personas. “Hay una gran captación en los sectores de más bajos recursos, donde existe una gran vulnerabilidad. Toda la zona norte es muy compleja y una gran parte de las víctimas son niños y mujeres “, lamentó la funcionaria.

 

Miedo, coacción y desconfianza

Natalia Fuentes, coordinadora de la Secretaría de Derechos Humanos, describió ayer que muchas mujeres rescatadas de la trata de personas, coaccionadas por el miedo, no se reconocen a sí mismas como víctimas en una primera instancia.
“El trabajo para contenerlas lleva tiempo. A veces tienen desconfianza de las autoridades o sufren abstinencia de alguna sustancia que las hayan obligado a tomar. Las primeras entrevistas pueden ser infructuosas”, señaló Fuentes, que describió el trabajo que se hace para reinsertar a las personas que atravesaron por esta situación.
En la jornada sobre “Rutas libres de trata”, que se hizo en el Grand Bourg, se habló de las formas de captación.
Estaba previsto que inaugurara la actividad el gobernador Juan Manuel Urtubey, pero no se presentó por problemas de agenda. Asistieron el ministro de Trabajo, Eduardo Costello, y la titular de Derechos Humanos y Justicia, Pamela Calletti.
También estuvieron referentes de la fundación Guido Badaloni y de las empresas de transporte Andesmar y La Veloz del Norte, que están capacitando a su personal para detectar situaciones de riesgo en las rutas y en las boleterías.

 

“No solamente en las zonas de frontera se detectan casos”

Las rutas de Salta son la vía por la que circulan todos los días las víctimas de trata de personas que son trasladadas hacia destinos donde serán explotadas sexual o laboralmente y los colectivos de larga distancia son el medio de transporte que se utiliza en la mayoría de los casos.

En este contexto, La Veloz del Norte y Andesmar comenzaron a capacitar a los choferes para detectar situaciones de riesgo y participaron ayer de la jornada “Rutas Libres de Trata”.
Mercedes Beltrame, gerenta de relaciones institucionales de La Veloz, describió ayer cómo se preparan para descubrir estas situaciones y apoyar a las fuerzas de seguridad.

¿Qué puede hacer una empresa de transporte frente a la trata de personas? 
En La veloz del Norte venimos trabajando desde el año pasado. En marzo de este año firmamos un convenio con el Ministerio de Seguridad para ampliar el trabajo a casos de narcotráfico.
Venimos dando herramientas a los choferes para que sepan actuar en esos momentos.
A la vez, internamente, abordamos el tema con nuestros empleados, ya que somos una empresa que emplea 750 familias de manera directa.
Tenemos un protocolo de actuación. No solamente en las zonas de frontera sino también en las rutas provinciales se han detectado casos de trata y narcotráfico. Con respecto al narcotráfico, estamos teniendo un suceso por semana prácticamente.
Lo que hacen los choferes cuando descubren esto es llamar a las fuerzas de seguridad. Nuestro trabajo es detectar las situaciones de riesgo tanto en las boleterías como en el colectivo. Después llamamos al 911 o el 145 y las fuerzas de seguridad actúan en el próximo puesto de control.

¿Cuáles son las denominadas “rutas calientes”?
Hoy las rutas calientes son la 9, la 34 y la 16, donde trabajamos, yendo a Corrientes, Resistencia o Santiago. La 34, yendo a Rosario, Buenos Aires, Tucumán y Córdoba.
Las otras rutas calientes son la 5, que pasa por Anta, y también la 81, que va a Formosa. Todo el norte está muy caliente, con la entrada desde Bolivia y Paraguay.
Estamos trabajando con Andesmar porque las redes entran por el norte o el NEA y después se van a la Patagonia o a Cuyo.
Somos una provincia de tránsito en lo que es trata de personas, aunque también hay consumo. En muchos casos, terminan yendo a las zonas mineras o al sur. Entonces ya hay toda una red detectada.
El Ministerio de Desarrollo Social de la Nación tiene identificados cuáles son las zonas calientes. A veces no se habla tanto de ese tema porque están tan organizados, que si conocen que se maneja información se trasladan a otros lugares.
Hay algunas recomendaciones que les damos a los choferes que no las decimos (públicamente). Si los que se dedican a este delito saben que tenemos esa información, cambian el modus operandi.
La gente se queja de que pedimos el DNI para viajar, pero es algo básico porque así podemos darnos cuenta de si una persona está viajando de manera libre o no o si un menor de 18 años está viajando con un adulto o no.
El DNI a veces parece algo poco relevante pero en buena hora que el Ministerio del Interior de la Nación puso como requisito obligatorio llevarlo para viajar porque es el primer filtro que tenemos, tanto para vender un pasaje como para mandar una encomienda o para el ingreso a un colectivo. Es la identificación personal y es muy importante.

¿Cómo es la detección?
A veces se toma la trata de personas solo desde el punto de vista de la explotación sexual y hay muchísima explotación laboral.
Hay mucho tráfico de niños. Son muchísimas las personas que son rescatadas y por eso siempre hacemos hincapié en que la denuncia ayuda.
La semana pasada, en un colectivo había un chico que no quería viajar con la mujer que lo llevaba. El chofer se dio cuenta, frenó y llamó al 911. Y se descubrió que era una tía que se lo había llevado de su casa en contra de su voluntad.
Por eso nos comprometemos como actores porque es una manera de defender la vida y la voluntad de las personas.
No se trata solo de mujeres sino también de niños y adultos. Se trata de trabajo esclavo y de no valorar ni respetar la libertad de las personas.
A veces se toma como algo lejano, pero las redes sociales existen y los chicos vulnerables existen.
Por eso es muy importante trabajar también el tema de la autoestima, las oportunidades y que los chicos puedan proyectarse.
Creo que todos los flagelos sociales hoy, desde la venta o consumo de droga, el alcoholismo y el suicido, vienen por la falta de autoestima y el no poder proyectarse.