Se agrava la disputa entre Jean Marie Le Pen y su hija

Francia.El fundador del Frente Nacional ya no puede hablar más en nombre del partido, ahora liderado por su hija Marine. Es por sus polémicas declaraciones negando el Holocausto.

La tragedia griega de la política familia Le Pen no finaliza fácilmente. El servicio de prensa del Frente Nacional envió ayer a todas las redacciones en Francia un comunicado, advirtiendo que “las intervenciones de Jean Marie Le Pen no representan más la visión del Frente Nacional”. Parricidio total y sucesión contenciosa entre padre e hija, entre Jean Marie le Pen, presidente honorario del partido, y su sucesora y líder, Marine Le Pen.

El fundador del Frente Nacional Jean Marie Le Pen se quedó sin voz en el partido que creó por sus polémicas declaraciones, negando el Holocausto y poniendo en duda las cámaras de gas nazis y sus campos de concentración. Un viejo truco del “Menhir”, como llaman. Pero los tiempos han cambiado en el siglo XXI. Su hija y heredera, Marine Le Pen, tiene ambiciones presidenciales y hasta estuvo primera en las encuestas de las elecciones por el palacio del Eliseo en el 2016, en Francia.

El provocador ex militar de Argelia aprovechó esta oportunidad de veto del partido, donde aún continua siendo presidente honorario porque eliminarlo es un largo proceso, para tomar el micrófono en cuanta televisión se le acercó y denostar a Marine. Pero, especialmente, maltratar a Florian Philippot, su objetivo favorito, quien está convencido de que hay que desnazificar el partido para hacerlo presidenciable y no se conseguirá con el xenófobo y homofóbico Jean Marie, diciendo lo que se le da la gana, a los 87 años, y rompiendo su estrategia electoral.

Le Pen repudió “la felonía” de su hija Marine, a quien él nombró heredera. La repudió porque lleva su nombre, la instó a que se case con su compañero -para que pierda el apellido familiar- y anunció la creación de una nueva formación política. Se llamará “Los Amigos de Jean Marie Le Pen” y comenzará así su ocaso político. Una jubilación a la que se resiste.

Ante estas provocaciones y dispuestos a aislarlo, cuando ya se ha iniciado una campaña electoral, la dirección oficial de partido Nacional decidió recordar a la prensa que la palabras de Jean Marie no representan más la opinión del Frente Nacional.

En su comunicado a las redacciones, indican que “desde el 4 de mayo”, cuando fue suspendido de su status de adherente del Frente Nacional, él no representa más el Frente Nacional”.

“Sus diferentes invitaciones en los medios audiovisuales no pueden ser contabilizadas en el tiempo imparcial dado a los partidos politicos”, precisó el Frente Nacional. Una copia de esta llamada al orden fue transmitida al Consejo Superior del Audiovisual, encargado de contar el tiempo de palabra de los partidos políticos.

En esta shakesperiana tragedia política de una familia nepotista, el último capítulo se inició cuando su hija Marine sintetizó su situación: “Era él o yo”. Se refería a la guerra abierta entre ella y Jean Marie, su papá, con todos los golpes permitidos entre ellos, en un grupo familiar que resuelve sus diferencias brutalmente y en público.

La batalla interfamiliar surgió en un momento inoportuno por Marine Le Pen: en las elecciones departamentales, cuando su partido había conseguido un éxito electoral. Ella debería desembarazarse de su padre y Le Pen padre decidió resistir y provocar, una de sus especialidades. Le suprimió  el título de presidente de honor del Frente Nacional de su padre y renovar el partido, bajo el consejo de Philipot.

Después de esta expulsión filial, Marine se siente más tranquila: “Duermo mejor hoy que ayer”, sintetiza.Yo antes físicamente tenía una pelota en el vientre, cuando sabía que Jean Marie iba a dar una entrevista periodística. Se volvió una angustia. Me preguntaba quéderrape íbamos a tener que resolver. Después de meses estaba en la empresa de sabotear el trabajo que yo hacia. El no acepta que el partido ha cambiado”, dijo Marine. “Sólo busca parasitar el Frente Nacional con su operación de formar una asociación paralela” advirtió su hija”.

Serán las elecciones regionales de diciembre próximo las que dirán quien es más popular: si Marine y el Frente Nacional o su padre y sus viejos amigos.

Ante esta pública ruptura, la gente se pregunta con derecho cuál es la diferencia entre Jean Marie Le Pen y su hija o si es una estrategia de sucesión familiar brutal, que continuará generacionalmente con su pequeña nieta Marion, la diputada más joven de la Asamblea nacional.

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