Se nos fue Carlos Hugo Aparicio

Los restos de Aparicio serán inhumados hoy a las 15:00, en el Cementerio de la Santa Cruz.

El hombre que fue señalado por la crítica como referente de la mejor tradición cuentística murió ayer, a las puertas de los 80 años que iba a cumplir el 20 de junio.
Su obra, sin embargo, seguriá hablando por él. Tanto como lo hacen sus hijos, que en octubre último recibieron orgullosos una reedición de “Pedro Orillas”, su primer poemario, publicada por el sello El suri porfiado, en Buenos Aires.

Carlos Hugo Aparicio nació en La Quiaca en 1935, pero su familia se mudó a Salta cuando él era muy chico. La razón: “Mis abuelos querían que él y su hermano estudiasen en el Colegio Belgrano. Dejaron todo por su educación. La pasaron muy mal al principio, viviendo en la orilla, con lo justo”, contó su hijo Daniel. La obra poética de Aparicio se inicia con Pedro Orillas (1968) y culmina con Romance de bar (2010).

Biografía de Hugo Aparicio

Novelista y poeta. Nacido en la Quiaca – Jujuy, ha fijado en Salta su lugar de residencia desde hace ya muchísimos años, transformándose en un hijo dilecto de la ciudad.

Rigor y fantasía en singular alianza cimentan los orígenes de una aventura poética en dinámica mutación, capaz de asombrarnos permanentemente por la prodigiosa memoria de prestigiosos seres que nunca, sin embargo, enmascaran los signos de la propia.

Su primer libro es de poesías y lo publica en 1965 a los treinta años de edad, “Pedro Orilla”, al que siguen “El grillo ciudadano” (1968) y “Andamios” (1980). Posteriormente publicó “El silbo en el aire”, una antología de sus diferentes textos poéticos; sus obras publicadas se completan con algunos cuadernillos de gran valor.

Su primera novela, “Trenes del sur” (1988), .”Es mi libro que más quiero; en él está todo lo que soy, lo que fui y lo que seré”, Esta novela fue leída por la profesora Geneviéve Despinoy, de Toulouse, Francia, quien le manifestó.” con su libro Trenes del Sur quedé fascinada, me cautivó y decidí estudiar toda su obra.” Con este trabajo se doctoró Despinoy.

Ofrece una densa trama lingüística, un mundo de transiciones. Su ciudad natal, La Quiaca -un lugar fronterizo de gran movimiento en ese entonces- le permite explorar diversas situaciones, que las hace presente en sus relatos “Los Bultos” (1974) y “Sombras del fondo” (1982).

Entre los numerosos galardones que ha recibido podemos recordar el Primer Premio Regional de Literatura, otorgado por la Secretaría de Cultura de la Nación (por “Trenes del sur”) y el Premio Mejor Escritor del Año, por el conjunto de su obra literaria de 1986.
Entre 1987 a 1991 fue Director de la Biblioteca Provincial “Presidente Victorino de la Plaza” donde tuvo una brillante actuación.
Miembro de la Academia Argentina de Letras, Salta, enero de 1991.

 

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