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Temer se aferra al cargo, Brasil reclama elecciones y la región acusa el impacto

“No renunciaré”, repitió el presidente en un mensaje dirigido al país. Negó haber comprado el silencio de Cunha, preso por corrupción. La base del mandatario se resintió en el Congreso, donde hay siete pedidos de juicio político. Miles de manifestantes exigieron comicios ya.

Michel Temer dijo ayer que no renunciará a la presidencia de Brasil, pero su continuidad al frente del Palacio del Planalto quedó seriamente condicionada por un proceso judicial abierto por corrupción, siete nuevos pedidos de juicio político presentados ante un Congreso donde perdió apoyos clave y por crecientes manifestaciones que exigen “elecciones directas ya”.

El Supremo Tribunal Federal (STF), equivalente a la Corte Suprema, abrió ayer una investigación contra Temer por obstrucción a la Justicia, por decisión del magistrado Edson Fachin, quien instruye la Operación Lava Jato para personas con fueros. Fue durante una jornada de altísima tensión política y social que repercutió en los mercados de Brasil y de toda la región, entre ellos la Argentina.

El escándalo y la incertidumbre no dejaron de crecer desde que estalló antenoche el nuevo terremoto político, tras la divulgación de grabaciones que comprometían a Temer y a uno de sus principales aliados, el senador Aécio Neves, jefe del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB). En la mañana de ayer, Aécio fue apartado de su banca en el Congreso mientras la Policía allanaba sus propiedades en distintas partes del país y en la sede del Legislativo. Además, una hermana y un primo de Neves, quien fue el rival de Dilma Rousseff en el balotaje de octubre de 2014, eran detenidos poco después por la trama de coimas que involucra a quien también fue dos veces gobernador de Minas Gerais.

Fachin suspendió en el cargo a Neves, acusado de entorpecer la operación Lava Jato y pedirle unos 600 mil dólares en sobornos al dueño del frigorífico JBS Friboi, Joesley Batista, quien lo grabó en una operación filmada por la Policía Federal, que ayer divulgó fotografías del dinero y de la entrega de valijas con los pagos.Con el correr de las horas, las versiones de una posible renuncia del acorralado mandatario ganaron espacio, en medio del derrumbe de la Bolsa de Valores de San Pablo, la depreciación del real de casi un ocho por ciento ante el dólar y manifestaciones en demanda de su dimisión y de un anticipo de las presidenciales.

Varios ministros dijeron que abandonarían el gabinete de Temer, mientras comenzaron a tejerse planes para elegir un sucesor del gobernante en diálogos que lideró el presidente de la Cámara de Diputados y primero en la línea sucesoria, Rodrigo Maia.

Las especulaciones tocaron su punto máximo cuando se anunció que el jaqueado mandatario daría un mensaje en cadena al país. Pero Temer resolvió aferrarse al cargo y enfrentar las acusaciones de que avaló el pago de sobornos. Además, rechazó lo grabado por un poderoso empresario de la carne, acusado de ilícitos y convertido en colaborador de la Justicia.

Mejor y peor momento

“No renunciaré; repito, no renunciaré”, afirmó Temer, quien negó haber avalado comprar el silencio de Cunha, su aliado cercano y correligionario en el Partido del Movimiento Democrático Brasileño. Cunha fue el cerebro del juicio político que destituyó a Dilma Rousseff y permitió que Temer llegara a la presidencia.

“Escuché el relato de un empresario que dijo que auxiliaba a la familia del exparlamentario. En ningún momento compré el silencio de nadie. No le temo a ninguna delación. No necesito un cargo o fueros; siempre honré mi nombre”, dijo Temer.

El presidente calificó las escuchas autorizadas por el STF como “pruebas clandestinas” y dijo que pidió el acceso a los audios que fueron grabados el mes pasado por los directivos del frigorífico JBS, el más grande del mundo.

Más adelante, Temer dijo que “no se puede tirar al tacho de basura de la historia tanto trabajo” para enfrentar la recesión. “Vivimos esta semana el mejor y el peor momento del gobierno”, comentó el mandatario, y citó datos del crecimiento económico y la baja de la inflación.

Pero sus palabras parecieron enervar más a sus críticos. El expresidente Fernando Henrique Cardoso, también reclamó la renuncia del gobernante.

Los sectores van impulsando candidaturas ante una elección indirecta del Congreso, entre ellas las de la titular del STJ, Carmen Lucia Antunes, y del actual ministro de Hacienda, Henrique Meirelles, o el exministro de Lula, Dilma y Cardoso, Nelson Jobim.