Tiger Woods podrá festejar su cumpleaños 42 con la ilusión de un gran 2018

El ex Nº 1 mostró una sólida actuación en el Hero World Challenge, que significó su regreso a la actividad después de diez meses.

Trevino es uno de los grandes en la historia del golf, pero también un optimista incurable. Cuando al campeón de seis majors le preguntaron cómo se imaginaba el regreso a la actividad de Tiger Woods, no dudó: “Mi predicción es que volverá en un resplandor de gloria. No es demasiado viejo y está lejos de serlo. Cuando vuelva a pegar sin padecer dolor, va a sentirse tan contento que puede llegar a ser más peligroso de lo que era antes”.

Su reaparición en el circuito -uno más después de varios fallidos- fue mucho mejor de lo que la mayoría esperaba. Exhibió potencia, precisión con los hierros y en el green y una buena velocidad en sus swings completos. Incluso con destellos del mejor Tiger, como el águila que concretó ayer en el par 4 del hoyo 7, de 336 yardas. Es una formidable declaración de principios con miras a 2018. Pero más allá del score de las tarjetas, la mejor noticia es que no sintió dolores. Vaya si había incertidumbre respecto de su regreso: acumulaba diez meses sin competir oficialmente como consecuencia de una lesión en la espalda que le demandó cuatro operaciones. A esas repetidas visitas al quirófano le siguió un arresto el 29 de mayo por conducir semidormido, debido a la ingesta de dos narcóticos y una droga para la ansiedad que le habían recetado para calmar sus achaques. Además, apenas había jugado 11 torneos del PGA Tour desde 2015.

El águila de Tiger del domingo

¡ESTÁ DE VUELTA! Tiger Woods ha logrado terminar dentro de los primeros 10 en el Hero World Challenge. Desde el 2013 no lograba finalizar así un evento.

Tiger podía tambalear una vez más, pero luego de su juego en Albany, el 30 de este mes festejará su cumpleaños Nº 42 con paz interior e ilusión de que está en condiciones de dar pelea en el circuito. La pregunta es hasta qué punto será competitivo de aquí en más, si se considera que conquistó su último torneo en 2013. Aquel año, su cosecha se detuvo en 79 títulos del PGA Tour y el último torneo grande que ganó fue el US Open en 2008.

Las estadísticas históricas no lo favorecen: solo un golfista desde 1900 ganó más de un major con más de 42 años de edad: Julius Boros se llevó el US Open 1963 a los 43 años y el PGA Championship de 1968 a los 48. Ben Hogan triunfó en tres ocasiones a los 40 en 1953, pero nada más. Nicklaus ganó dos a los 40 y su Nº 18 y último (el Masters), a los 46. Harry Vardon tenía 41 y 44 al adjudicarse sus dos últimos Abiertos Británicos, mientras que Mark O’Meara recolectó sus únicos dos majors a los 41, en 1998.

Una de las contras de Tiger para volver a atrapar una gran presa es la intensidad con que compitió en los grandes escenarios desde su adolescencia, que en buena medida derivó en las múltiples dolencias en una rodilla y en su espalda. Pero Woods es un atleta de elite que se mantuvo mucho tiempo en la cima y que ahora, más que nunca, está convencido de que todavía puede. En la última vuelta del Hero World Challenge, por ejemplo, optó por lucir su indumentaria de tantos días de gloria -camisa roja y pantalones negros- en una muestra más de que no quiere caminar los fairways solo como una leyenda, sino como un candidato a dar un nuevo zarpazo y a desafiar a los más encumbrados.

En un programa radial del PGA Tour, el martes pasado, el locutor Brian Katrek le preguntó si seguía con intenciones de alcanzar el récord de Jack Nicklaus de 18 victorias en majors. “Por supuesto”, respondió Tiger sin pestañear. Y tras culminar esta participación, comentó: “En general estoy muy satisfecho. Sabía que iba a ser capaz de jugar las cuatro rondas, el problema era cómo iba a ser mi score, mis sensaciones y cómo me iba a acostumbrar a la adrenalina de un torneo por primera vez en mucho tiempo”. El interrogante se renueva: ¿Podrá lograr continuidad? Al menos este sólido regreso le abre una ventana con mucha luz.

Torrey Pines, primera escala de 2018

Si todo sigue bien después de esta reaparición en el circuito, Tiger arrancará 2018 en el Farmers Insurance Open, que se jugará del 25 al 28 de enero en Torrey Pines. Se llevó este torneo en siete oportunidades e incluso en esa cancha se adjudicó el US Open 2008, luego de un playoff de 18 hoyos ante Rocco Mediate. “Nos sentaremos a pensar cuántos torneos jugaré, los períodos de entrenamiento y de descanso”, mencionó Woods, respecto del plan que le espera.


 

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