SENASA (1)

Toman la sede del Senasa por una deuda de $1.260.000

Son 18 vacunadores del monte chaqueño, a quienes les adeudan tres campañas.

Hombres del monte son. Nadie los conoce ni tendríamos noticias de ellos nunca, si no fuera por el hastío que les provoca una deuda que mantiene con ellos el Servicio Nacional de Sanidad Agroalimentaria (Senasa), que asciende a $1.260.000, por las tres campañas impagas de vacunación contra aftosa y brucelosis bovina, que realizaron en 2016 y a principio de este año en Santa Victoria Este.

Dieciocho vacunadores idóneos de esta región tomaron hace días pacíficamente las oficinas del Senasa en Santa Victoria y en Morillo, pero ante la falta de respuestas y ante el lanzamiento de la campaña que comenzará el 16 de octubre próximo y finalizará el 12 de enero de 2018, decidieron realizar una protesta más enérgica hoy en las puertas de la sede de la entidad nacional.

Se sienten ignorados, ninguneados por el Estado, que recurre a ellos para mantener los estatus sanitarios, en una región donde hay unas 30 mil cabezas de ganado criollo desperdigado por el vasto monte del Chaco salteño, y no les paga lo acordado. Aseguran que no vacunarán en la próxima campaña si no les saldan la deuda.

Lidor Ceballos es uno de los vacunadores que está reclamando en la oficina del Senasa en Santa Victoria Este. “Queremos que nos paguen lo que nos deben de la primera y segunda campaña del 2016, y la primera de 2017. Somos 18 vacunadores idóneos que hemos hecho capacitaciones para este trabajo y hemos cumplido. A nosotros nos contrató el Senasa de Santa Victoria Este y cada vez que realizamos la campaña, facturamos la vacunación porque somos monotributistas. Aproximadamente nos deben 70 mil pesos a cada uno por las tres campañas, a algunos unos pesos más y a otros menos por la cantidad de animales que se vacunan”.

Agregó: “Acá hay entre 25 y 30 mil cabezas de ganado que se crian a campo, es ganado criollo, no hay feedlot en la zona. Nosotros estamos esperando una respuesta porque de lo contrario no vamos a hacer la segunda vacunación de 2017 y eso podria traer aparejado muchos perjuicios a la sanidad animal, porque estamos en área de frontera y nosotros hemos venido haciendo un trabajo consciente con la vacunación en esta zona”.

Otro vacunador, Luis Alfredo Arias, dijo que “son tres campañas que nos adeudan, cada uno cobra de acuerdo a lo que vacuna; el que menos cobra por campaña son 20 mil pesos. Es un trabajo difícil porque tenemos que salir al campo y los dueños se demoran en juntar el ganado que está en el monte, tenemos que ir varias veces a cada campo para juntar toda la hacienda. De eso vive la gente de acá, los criollos, porque ningún aborigen tiene vacas”.

Desde el paraje El Mulato, a 88 kilómetros de Santa Victoria Este, en una zona de difícil acceso, llegó a manifestarse Lucio Frías. “Yo vacuno cerca de 5.000 cabezas y nos están debiendo tres campañas, no tenemos dinero para nada, hemos trabajado para la sanidad del Estado y queremos que nos paguen; no tengo ni para ponerle combustible a la moto y he trabajado duro”.

Frías agregó: “Veníamos manifestándonos pacíficamente pero a nadie le importa nuestro reclamo, así que vamos a endurecer la medida”.