Caso Vicente Cordeyro: la Fiscalía descartó un homicidio y archivó la investigación
Tras analizar más de 30 cámaras de seguridad, registros telefónicos y pericias médicas y criminalísticas, la Unidad Fiscal concluyó que el excomisario murió por asfixia por ahorcamiento y que inició intencionalmente el incendio en el cerro Elefante, en San Lorenzo. No encontró pruebas que involucraran a terceras personas.
Salta Hoy
17 / 10 / 2026
La investigación por la muerte del excomisario Vicente Osvaldo Cordeyro llegó a su fin. Los fiscales Santiago López Soto, Daniel Espilocín y Ramiro Ramos Ossorio, integrantes de la Unidad Fiscal a cargo del caso, resolvieron desestimar las actuaciones y archivar la causa al considerar que las pruebas reunidas descartaron la participación de otras personas en el fallecimiento.
Cordeyro fue encontrado sin vida el 11 de octubre de 2025, en una ladera del cerro Elefante, en San Lorenzo. El hallazgo se produjo dos días después de un incendio de pastizales que afectó unas 4,5 hectáreas de vegetación en la zona.
Desde el inicio, la investigación contempló distintas hipótesis, incluida la posibilidad de un homicidio. Para esclarecer lo ocurrido, intervinieron el Cuerpo de Investigaciones Fiscales (CIF), la Policía de Salta, Gendarmería Nacional y la Policía Federal Argentina, además de peritos propuestos por la familia.
Las medidas incluyeron el relevamiento de más de 30 cámaras de seguridad, el análisis de comunicaciones y registros telefónicos, declaraciones testimoniales, estudios médicos y criminalísticos y pericias sobre elementos secuestrados en el lugar del hallazgo y en el domicilio del excomisario.
Reconstruyeron sus últimos movimientos
Uno de los puntos centrales fue establecer qué hizo Cordeyro durante las horas previas a su desaparición. A partir de las imágenes de cámaras públicas y privadas, los investigadores reconstruyeron su recorrido desde la ciudad de Salta hasta San Lorenzo.
Las grabaciones permitieron determinar que estacionó su Volkswagen Suran gris cerca de la intersección de las calles Güemes y Mitre, en inmediaciones de la iglesia de la localidad, y continuó a pie hacia el cerro Elefante.
Entre su salida del colegio y el momento en que dejó el vehículo transcurrieron aproximadamente 39 minutos. En ese lapso, las cámaras no registraron paradas imprevistas, acompañantes ni la presencia de otra persona que hubiera abordado el automóvil.
Los registros fueron contrastados con el testimonio de una persona que saludó al excomisario antes de que comenzara el ascenso. Además, la inspección del vehículo no detectó signos de violencia, daños recientes ni alteraciones en las cerraduras o los cristales.
Las cámaras tampoco registraron movimientos posteriores del rodado, lo que permitió delimitar el área de búsqueda.
Las pericias establecieron la causa de muerte
Los estudios médicos y criminalísticos determinaron que Cordeyro murió por asfixia por ahorcamiento. Según la Fiscalía, no se encontraron lesiones defensivas ni otros indicadores que permitieran sostener la intervención de terceras personas.
El examen anatomopatológico confirmó la presencia de improntas producidas en vida, compatibles con el mecanismo de ahorcadura.
Por otra parte, especialistas del Departamento de Criminalística del CIF compararon fragmentos de sogas secuestrados en el lugar del hallazgo con muestras recolectadas en el domicilio del excomisario. Los elementos presentaban similitudes en su coloración, estructura sintética trenzada y diámetro.
También se realizaron estudios de biología molecular sobre muestras obtenidas de las manos y uñas de Cordeyro, la soga utilizada como elemento constrictor, armas blancas, un encendedor, zapatillas y otros objetos incorporados a la causa.
Los análisis permitieron obtener un perfil genético indubitado del fallecido. Además, se detectó sangre compatible con su perfil tanto en la soga —incluidos los nudos que la sujetaban al árbol— como en sus zapatillas.
Cómo se inició el incendio en el cerro Elefante
El otro eje de la investigación fue el incendio registrado el 9 de octubre de 2025, durante la jornada en que Cordeyro desapareció. El fuego afectó aproximadamente 4,5 hectáreas de vegetación.
El análisis de las comunicaciones recibidas por el Sistema de Emergencias 911 estableció que los primeros avisos se registraron a partir de las 12.16. Un testigo declaró que observó con binoculares el inicio del fuego desde su domicilio y aseguró que no advirtió la presencia de más de una persona ni vio peleas o agresiones.
Los informes de la División de Bomberos de la Policía de Salta y de especialistas de la Superintendencia de Bomberos y Protección de Riesgos de la Policía Federal Argentina concluyeron que el incendio fue intencional.
Las pericias determinaron que el fuego no comenzó en el sitio exacto donde posteriormente fue encontrado el cuerpo, sino en el sector donde se hallaron el teléfono celular y los cuchillos de Cordeyro. Desde allí, las llamas se propagaron hacia la vegetación.
Los especialistas también consideraron que se había utilizado un acelerante. Su presencia fue detectada mediante maniobras de marcación realizadas por un perro especializado.
En el área se recuperó, además, un fragmento de botella plástica. A través del código de barras, los investigadores identificaron el producto como alcohol etílico de la marca San Iginio, comercializado bajo el nombre «Buen Gusto» en envases de 500 centímetros cúbicos.
A partir de registros comerciales, se identificó una compra de ese producto vinculada a la cuenta de fidelidad Vea Ahorro de Vicente Osvaldo Cordeyro, abonada con una tarjeta de crédito correspondiente a Trinidad Socorro Chávez, aproximadamente un mes antes del hecho.
Los cuchillos y el teléfono celular encontrados en el sector también fueron examinados y comparados con elementos del domicilio del excomisario. Para la Unidad Fiscal, la valoración conjunta de estas evidencias permitió concluir que Cordeyro inició el incendio.
El vínculo con la causa por el homicidio de Jimena Salas
La investigación también buscó reconstruir la situación personal del excomisario. Para ello, se realizó una autopsia psicológica y se analizó el contenido extraído de su teléfono celular.
El informe describió una personalidad fuertemente orientada hacia la familia, el cumplimiento del deber, la responsabilidad y el servicio. También señaló las reiteradas consultas de Cordeyro sobre la causa judicial por el homicidio de Jimena Salas, en la que estaba investigado el exesposo de su hija.
Al momento de su muerte, ya había comenzado el segundo juicio por ese crimen. De las comunicaciones y los datos recuperados del teléfono surgió la preocupación del excomisario por el resultado del proceso y por las líneas investigativas que llevaba adelante el Ministerio Público Fiscal.
La pesquisa estableció, además, que Cordeyro había aportado información sobre los hermanos Saavedra en el marco de esa causa. Entre los elementos analizados estuvieron los metadatos de fotografías de domicilios y del automóvil utilizado por los hermanos, tomadas con un teléfono asociado al perfil de Facebook del excomisario.
También se identificaron conversaciones familiares sobre el caso e intercambios con integrantes de la fuerza policial, entre ellos diálogos con un exjefe de la Policía de Salta en los que realizaron valoraciones sobre un resultado positivo de ADN relacionado con la investigación.
Estos elementos fueron incorporados al análisis de sus circunstancias personales y de su preocupación por el desarrollo de la causa judicial.
La Fiscalía dispuso el archivo de las actuaciones
Tras completar las medidas investigativas, analizar las pericias y agotar las distintas hipótesis, la Unidad Fiscal resolvió desestimar las actuaciones vinculadas con la muerte de Cordeyro.
La decisión se basó en que las pruebas permitieron reconstruir sus últimos movimientos, establecer la causa del fallecimiento y esclarecer el origen del incendio, sin hallar elementos que permitieran atribuir responsabilidad penal a terceras personas.
El equipo fiscal también indicó que se cumplieron las medidas solicitadas por los querellantes antes de adoptar la resolución.